La Puerta del Sol amanece sin tiendas de campaña tras el desalojo de la acampada

Sociedad 03/11/2026

Los servicios de limpieza retiran este martes los restos de la acampada de la Puerta del Sol, cuyos accesos permanecen cortados a los peatones y dejan «un panorama completamente distinto» después de que una intervención conjunta de la Policía Nacional y la Municipal de Madrid desalojara durante la madrugada a cerca de 300 personas que aún permanecían en la plaza.

Sol desde el pasado 26 de septiembre se había convertido en un punto de protesta contra el problema de la vivienda que estalló tras el desahucio de Maricarmen Abascal —la anciana de 87 años que fallecería días después en el Hospital Gregorio Marañón—. La plaza ha visto durante las primeras horas del día cómo el campamento que se había organizado ha quedado completamente desarticulado.

El espacio en el que durante casi un mes y medio se han juntado cientos de tiendas de campaña, con calles improvisadas, zonas de recogida de avituallamiento y mesas informativas, así como los accesos al Metro de Sol, se encuentran ya prácticamente despejados.

Excavadoras, camiones de recogida de residuos y vehículos del SELUR, con unos 50 operarios municipales de limpieza, han retirado tras la intervención policial los restos que quedaban de este campamento, incluyendo los toldos que, hasta hoy, han cubierto la plaza y protegido de la lluvia a los que han residido allí durante este tiempo.

Los servicios de limpieza han acumulado una montaña de tiendas de campaña y restos en el centro de la Puerta del Sol, que tiene sus accesos peatonales cortados. Únicamente están abiertos algunos comercios cercanos y el acceso a Renfe y Metro de ‘la ballena’.

Una Puerta del Sol despejada: distinta, pero igual que siempre

Ahora el ‘kilómetro cero’ de la ciudad presenta «un panorama completamente distinto», como ha descrito Sergio, de 28 años, que este martes ha llegado a Sol desde Villaverde Alto «con el tráfico habitual», pero sin saber lo que se iba a encontrar.

Julen, de 19, no ha formado parte de la acampada durante este tiempo, pero ha querido acercarse «para ver cómo estaba el asunto» después de haber sabido que se estaba desalojando la plaza. Sobre lo que ha significado esta protesta, ha explicado que «al principio sí que pudo llegar a impactar mediáticamente, sí que pudo llegar a causar impacto en la política», alcanzando incluso el punto en el que «se han convocado elecciones».

Aunque ha compartido que «ya no tenía sentido alargarlo», ha expresado que «esto seguro que no acaba aquí», porque «problemáticas» como la de la vivienda «siguen y siguen».

Ese sentimiento de que la manifestación comenzó teniendo un carácter distinto al de los últimos días lo ha compartido Antonio, de 77 años, mientras paseaba junto a las vallas que cercaban el centro de Sol. «El movimiento que había al principio se fue diluyendo y ha ido quedando otro tipo de gente con otro tipo de reivindicaciones», ha apuntado, quien considera que se debería haber actuado antes. «Se trata de una plaza que está llena de turismo y que es una imagen de la ciudad que no se debería haber permitido», ha insistido.

En los alrededores de Sol, muy cerca de la estatua del oso y el madroño, ha estado también Gema, profesora de Infantil. El colectivo al que ella pertenece ha formado parte de la acampada con «mesas para informar» sobre su «lucha». Por su parte, las profesoras infantiles que estaban allí decidieron este lunes que era el momento de retirarse de Sol. Esto hace que Gema sienta «por una parte, tristeza», porque ha asegurado han recibido «mucho ánimo», «pero por otro lado, también hay que seguir en otros sitios protestando», ha insistido.

Por su parte, Lisette, de 54 años, solo espera que los manifestantes «hayan conseguido lo que ellos pretendían» con la acampada, pero ha reconocido que le parece «muy bien que esto esté despejado».

Se retoma la normalidad en los comercios de la zona

Varios comercios de la zona han expresado que este último mes ha sido especialmente duro porque la acampada ha provocado una falta de clientes en la plaza y las calles aledañas. De hecho, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha cifrado en «más de 30 millones de euros en pérdidas del comercio de la zona» por «38 días de ocupación» con la acampada en Sol.

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