La primera ola de calor del verano ya se cobra víctimas mortales en la Comunidad de Madrid. Según los datos del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo), dependiente del Instituto de Salud Carlos III, las altas temperaturas han provocado una estimación de 28 fallecimientos en apenas tres días, coincidiendo con el episodio de calor extremo que afecta a buena parte de España.
Del total de muertes atribuidas al calor, 16 se registraron el miércoles, nueve el martes y tres el lunes, de acuerdo con los datos consultados. Se trata de las primeras defunciones asociadas a las altas temperaturas registradas este año en la región.
Calor extremo en toda España
La mortalidad coincide con una semana marcada por temperaturas excepcionalmente elevadas para finales de junio. La ola de calor ha dejado registros cercanos a los 42 grados centígrados en diferentes puntos de la Península y Baleares, situando a numerosas comunidades autónomas en niveles de riesgo para la salud.
Los expertos recuerdan que estos episodios meteorológicos afectan especialmente a las personas mayores, pacientes con enfermedades crónicas, trabajadores expuestos al exterior y colectivos vulnerables, cuya capacidad para regular la temperatura corporal puede verse comprometida durante periodos prolongados de calor intenso.
Cómo se calculan las muertes atribuibles al calor
Las cifras difundidas por el sistema MoMo no responden a certificados médicos individuales, sino a una estimación estadística de la mortalidad relacionada con fenómenos meteorológicos extremos.
Para ello, el modelo cruza tres grandes fuentes de información: los registros diarios de defunciones, los datos de temperatura facilitados por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) y las características demográficas de la población. A partir de esa información calcula el exceso de mortalidad asociado al calor o al frío.
Este sistema se ha convertido en una herramienta de referencia para medir el impacto real de los fenómenos climáticos sobre la salud pública.
El precedente de un verano especialmente duro
Los datos de 2025 reflejan la magnitud que puede alcanzar este fenómeno. Entre el 16 de mayo y el 30 de septiembre del pasado año, la Comunidad de Madrid registró 591 muertes atribuibles al calor, lo que supuso un incremento del 84,1% respecto al mismo periodo del año anterior.
La mayor parte de los fallecimientos se concentró en agosto, con 414 muertes estimadas. Julio contabilizó 129 y junio, 48.
A nivel nacional, agosto también fue el mes más letal, con 2.184 fallecimientos relacionados con las altas temperaturas, seguido de julio (1.060), junio (407) y septiembre (173).
Vigilancia sanitaria y prevención
Ante la persistencia de temperaturas extremas, las autoridades sanitarias mantienen activos los protocolos de prevención y seguimiento. Entre las recomendaciones habituales figuran evitar la exposición al sol durante las horas centrales del día, aumentar la ingesta de líquidos, reducir la actividad física intensa al aire libre y prestar especial atención a personas mayores, menores y pacientes con patologías previas.
Con el verano apenas iniciado y los termómetros disparados en buena parte del país, los especialistas advierten de que las próximas semanas serán determinantes para evaluar el impacto de una temporada que comienza bajo el signo del calor extremo.



