La naturaleza también será protagonista del eclipse total de sol que podrá observarse este 12 de agosto desde buena parte de España. Durante los minutos de oscuridad, las aves podrían dirigirse a sus dormideros, los insectos modificarán su actividad y algunas flores llegarán a cerrarse antes de tiempo, reproduciendo comportamientos propios del anochecer.
El fenómeno, considerado uno de los acontecimientos astronómicos más importantes y singulares del siglo, ofrecerá además una oportunidad excepcional para estudiar cómo responden los seres vivos a un cambio ambiental tan repentino. Según explica SEO/BirdLife, la reducción de la luz, el descenso de la temperatura y la alteración temporal de los ritmos circadianos pueden provocar cambios fisiológicos y de comportamiento en distintas especies.
Las aves podrían interpretar el eclipse como un anochecer
Los estudios realizados durante el eclipse total de 2024 en Norteamérica ya permitieron documentar cambios significativos en el comportamiento de las aves. Muchas especies dejaron de cantar durante la fase de oscuridad, redujeron su actividad y adoptaron comportamientos asociados habitualmente al final del día.
Cuando la luz vuelve, algunas aves pueden interpretar el cambio como un nuevo amanecer y retomar su característico coro, un comportamiento estrechamente relacionado con su reloj biológico.
La respuesta, sin embargo, no es igual en todas las especies y depende también del hábitat. Durante la fase de oscuridad incluso pueden escucharse especies nocturnas, como búhos y lechuzas, que comienzan a vocalizar al interpretar la oscuridad como el momento habitual de actividad.
Además, el eclipse coincide con el inicio de la migración postnupcial de numerosas especies, por lo que los investigadores prestarán especial atención a aquellos ejemplares que se encuentren en pleno desplazamiento. Por el momento, no existen estudios científicos que demuestren que un eclipse pueda modificar la dirección o la duración de una migración.
Insectos y flores también responderán a la oscuridad
El cambio repentino de las condiciones ambientales no afectará únicamente a las aves. Los insectos también pueden modificar su actividad, reaccionando a la disminución de la luz y al descenso de las temperaturas.
Las plantas, por su parte, también pueden mostrar respuestas visibles. Algunas flores pueden cerrarse antes de tiempo, reproduciendo mecanismos que habitualmente se producen cuando llega la noche.
Estos cambios convierten los minutos del eclipse en una oportunidad para observar de cerca cómo los organismos responden a unas condiciones ambientales que normalmente se producen de forma mucho más gradual.
Un laboratorio natural para estudiar la biodiversidad
España afrontará además una particular sucesión de eclipses que permitirá ampliar las investigaciones. El eclipse del 12 de agosto de 2026, seguido por otro el 2 de agosto de 2027 y un tercero el 26 de enero de 2028, convertirá al país en un auténtico laboratorio natural para estudiar la respuesta de la biodiversidad ante estos fenómenos.
En este contexto, investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales y la Universidad de Sevilla han puesto en marcha ‘Ecoeclipse’, una iniciativa de ciencia ciudadana destinada a analizar cómo afecta la caída de luz al comportamiento acústico y a los paisajes sonoros de aves y murciélagos.
La propuesta permite que cualquier persona participe registrando los sonidos de su entorno durante el eclipse, así como en los días previos y posteriores a cada fenómeno.
SEO/BirdLife pide observar el entorno durante el eclipse
SEO/BirdLife también anima a aprovechar el fenómeno para observar la naturaleza. En el Delta del Ebro, la organización ha preparado junto a Viatges Némon una visita guiada en la reserva ornitológica de Riet Vell para estudiar el comportamiento de flamencos y otras especies durante el eclipse.
Ante la previsible llegada masiva de visitantes a espacios naturales, la organización reforzará además las medidas destinadas a minimizar el impacto sobre la biodiversidad y garantizar la conservación de estos lugares.
La recomendación de SEO/BirdLife es sencilla: «levantar la mirada hacia el cielo, sin olvidar observar la vida» que rodea a los espectadores. El canto de las aves, la actividad de los insectos o los cambios que experimenta la vegetación podrán convertirse así en otra forma de disfrutar del eclipse.
Además, quienes quieran contribuir a la investigación podrán registrar las aves que observen o escuchen antes, durante y después del fenómeno a través de la aplicación eBird, aportando datos que ayuden a conocer mejor la respuesta de la fauna ante uno de los espectáculos astronómicos más singulares que vivirá España.



