pasadizo del Panecillo

El pasadizo del Panecillo: la calle del centro de Madrid cerrada al público desde hace 200 años

Escondido entre la plaza del Conde de Barajas y la calle de San Justo, en pleno corazón del Madrid histórico, se encuentra el pasadizo del Panecillo, una callejuela de apenas 60 metros de largo y 311 metros cuadrados que permanece cerrada al paso desde 1829. Ahora, casi dos siglos después, el PSOE reclama su reapertura como espacio público y estudia incluso acciones judiciales.

Una calle oculta tras verjas

Aunque muchos madrileños la desconocen o la confunden con un espacio privado, el pasadizo del Panecillo está registrado como viario público, según denuncian desde el grupo socialista del Ayuntamiento. Sin embargo, permanece cerrado al tránsito por dos verjas que impiden su uso ciudadano.

“El pasadizo es una calle pública cerrada, no un espacio privado. Es un caso inaudito en pleno centro de la ciudad”, ha declarado el concejal del PSOE Antonio Giraldo, quien ha llevado esta reivindicación tanto a comisiones como al pleno del distrito Centro.

Un asunto que se viralizó en redes

La singularidad de este rincón saltó a la luz pública a finales de 2024, cuando varios usuarios en redes sociales comenzaron a compartir imágenes del misterioso lugar, sus verjas cerradas y la incógnita de su inaccesibilidad.

El PSOE recuperó entonces esta reclamación que ya había planteado en diciembre de 2024 en la Comisión de Urbanismo. En aquel momento, el delegado del área, Borja Carabante, indicó que estudiarían la petición, aunque reconoció que hasta entonces no se había presentado ninguna solicitud formal sobre el pasadizo.

¿Zona de seguridad o apropiación indebida?

Según explicó en el pleno el concejal-presidente del distrito Centro, Carlos Segura, el pasadizo del Panecillo se encuentra en una “zona de seguridad” de la Embajada del Vaticano, motivo por el cual su acceso estaría restringido. Sin embargo, desde el PSOE rechazan esta explicación.

Esa zona no está recogida en ninguna ley. Aquí podrían concurrir dos posibles delitos: una entidad privada usurpando un espacio público, y una inacción por parte del Ayuntamiento”, denunció Giraldo. Además, señaló que solo pueden acceder a la calle la Pontificia y los clientes de los pisos turísticos del edificio contiguo.

Un jardín histórico cerrado al público

Giraldo también alertó de que dentro del pasadizo se esconde una pequeña plaza con un jardín histórico, actualmente inaccesible. “No hay forma de visitarlo. Está completamente cerrado. La ciudadanía no puede disfrutar de este espacio patrimonial”, lamentó.

Aunque se desconoce con exactitud el motivo original del cierre en 1829, podría haberse debido a cuestiones de seguridad o cambios urbanísticos de la época. Pero el concejal insiste en que la situación actual exige una revisión, especialmente tratándose de un espacio con uso público reconocido.

¿Qué viene ahora?

El PSOE ha avanzado que está estudiando emprender acciones judiciales si el Ayuntamiento no actúa para garantizar la reapertura del pasadizo. Mientras tanto, los vecinos y curiosos seguirán viendo esas verjas cerradas en el centro de Madrid, ignorando quizá que detrás se esconde una calle pública que lleva 200 años esperando ser redescubierta.

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