Desde 2019, la recaudación por multas del Ayuntamiento de Madrid ha experimentado un crecimiento sin precedentes, impulsado principalmente por las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE). Bajo la alcaldía de José Luis Martínez-Almeida, el consistorio ha consolidado un modelo sancionador que ha convertido al conductor en una fuente clave de ingresos municipales.
El origen de las ZBE y su propósito
Las Zonas de Bajas Emisiones comenzaron a aplicarse en Madrid en 2018 con la entrada en vigor de Madrid Central, un área delimitada en el centro de la ciudad donde se restringía el acceso a vehículos más contaminantes. El objetivo declarado era reducir la contaminación atmosférica y mejorar la calidad del aire, cumpliendo con las normativas europeas y fomentando la movilidad sostenible.
Con el cambio de gobierno en 2019, Almeida prometió “acabar con Madrid Central” y rebajar la presión recaudatoria sobre los conductores. Sin embargo, el sistema no desapareció: fue reemplazado por un modelo de ZBE que se fue expandiendo progresivamente, hasta abarcar prácticamente todo el municipio en 2024-2025, manteniendo restricciones para vehículos sin distintivo ambiental y aumentando las cámaras de control. Esto permitió que las multas medioambientales se convirtieran en el motor principal de la recaudación municipal.
Crecimiento histórico de la recaudación
En 2019, último año antes de la llegada de Almeida, la recaudación por sanciones de tráfico ascendió a 142,6 millones de euros. Solo un año después, en 2020, esta cifra se disparó hasta 191,7 millones, lo que representó un incremento del 34,4%.
Tras un descenso temporal en 2021, consecuencia de la pandemia de COVID-19, la recaudación se recuperó en 2022 hasta 199,3 millones de euros, manteniéndose prácticamente estable en 2023. En 2024, por primera vez en la historia de la capital, la previsión de ingresos superó los 200 millones, alcanzando 211,4 millones, un aumento del 6,07% respecto al año anterior y un crecimiento acumulado de casi el 50% desde 2019.
| Año | Recaudación total (millones €) |
|---|---|
| 2019 | 142,6 |
| 2020 | 191,7 |
| 2021 | 166,6 |
| 2022 | 199,3 |
| 2023 | 199,3 |
| 2024 | 211,4 |
| 2025 | 423,4 (estimado) |
Zonas de Bajas Emisiones: la palanca recaudatoria
El fuerte crecimiento se debe en gran medida a las ZBE, cuya recaudación ha pasado de representar solo el 22,6% del total en 2019 a superar el 72% en 2023, con un ingreso acumulado de más de 460 millones de euros entre 2019 y 2024. En 2025, se prevé un récord absoluto: 423,4 millones de euros, prácticamente el doble de lo presupuestado inicialmente, consolidando a las ZBE como la principal fuente de multas.
| Año | Recaudación ZBE (millones €) | % sobre el total |
|---|---|---|
| 2019 | 62,3 | 22,6 |
| 2020 | 54,9 | 28,6 |
| 2021 | 15,6 | 9,3 |
| 2022 | 143,4 | 71,9 |
| 2023 | 144,3 | 72,4 |
| 2024 | 170,9 | 80,9 aprox. |
| 2025 | 300+ aprox. | 70-75 aprox. |
La expansión de las ZBE, desde el centro hasta todo el municipio, combinada con el aumento de cámaras de control (más de 400), ha provocado un incremento del 94,6% en las denuncias por accesos indebidos a la M-30 durante el primer semestre de 2025, así como aumentos significativos en Distrito Centro (17,5%) y Plaza Elíptica (14,1%). Paradójicamente, este auge coincide con un creciente número de sentencias judiciales que anulan las multas por señalización deficiente, evidenciando la controversia legal del modelo sancionador.
Contraste entre multas tradicionales y medioambientales
Mientras las denuncias por exceso de velocidad, conducción bajo alcohol o drogas, y uso del móvil disminuyeron significativamente entre 2024 y 2025, las infracciones relacionadas con las ZBE se dispararon:
- Acceder a Madrid ZBE M-30: +94,6%
- ZBE Distrito Centro: +17,5%
- ZBE Plaza Elíptica: +14,1%
El importe medio de las sanciones también se incrementó, pasando de 127 € a 140 €, cifras que superan incluso a las multas por ZBE en ciudades como París, donde el coste medio es de 68 €.
Con la consolidación de la ZBE en todo Madrid, la recaudación por multas parece haberse instalado en cifras récord, convirtiendo a los conductores en una fuente principal de ingresos municipales. La controversia sobre la legalidad de algunas sanciones, junto con el aumento del importe medio de las multas, plantea un debate sobre la proporcionalidad de la política sancionadora, así como sobre la verdadera finalidad de las ZBE: ¿disuasión ambiental o recaudación?



