Con sus casi once kilómetros, la calle de Alcalá vertebra Madrid desde el centro de la ciudad hasta el distrito de San Blas-Canillejas. Atraviesa cinco distritos, 16 barrios y algunos de los monumentos y lugares más emblemáticos de la capital como la fuente de la diosa Cibeles, la Puerta de Alcalá, el parque de El Retiro, la plaza de toros de Las Ventas o el parque de la Quinta de los Molinos.
Los orígenes de la calle Alcalá
En sus inicios, en el siglo XV, la calle de Alcalá se denominaba de Los Olivares y surgió como prolongación de la calle Mayor hacia el camino que conducía a Alcalá de Henares.
Después, a lo largo de los cinco siglos siguientes, albergó el Real Pósito de la Villa de Madrid, vio nacer a la Puerta de Alcalá, se llamó calle de Los Banqueros y hoy en día constituye una de las principales arterias de la capital, siempre llena de vida, con constante bullicio y por la que discurre una importante parte del tráfico rodado de la ciudad, además de albergar un significativo número de establecimientos dedicados al comercio y la hostelería.
Estas circunstancias hacen necesario un mantenimiento constante y a veces incluso reformas integrales que ayuden a adaptarla a las necesidades del ciudadano actual, muy lejano del que transitaba por la calle de Alcalá desde mediados del milenio pasado. Una de esas reformas integrales se ponía en marcha el pasado verano en su tramo inicial y ahora está a punto de concluir, se trata del proyecto que ha mejorado las aceras y calzadas del trozo que va desde la calle Cedaceros hasta la plaza de Cibeles.
La última semana de agosto, con la estación estival tocando a su fin, han comenzado los trabajos que reformarán otra de sus partes, la comprendida entre Quintana y Arturo Soria, en concreto, entre la calle de Argentina y la plaza de Ciudad Lineal. Con esta actuación, junto con la realizada recientemente desde la Calle 30 a la calle de Argentina, se completará la remodelación de más de dos kilómetros de la vía más larga de la capital. Además, los vecinos de esta zona podrán disfrutar a partir de mediados del próximo año de una renovada plaza de Quintana.
Más espacio para el peatón y mejoras en el tráfico rodado
La remodelación que se pone en marcha en unas semanas entre la calle de Argentina y la plaza de Ciudad Lineal, al igual que en la fase anterior, desde la Calle 30 a la calle de Argentina, pone el foco en mejorar las condiciones de uso de la vía por el peatón.
Así, los viandantes tendrán más espacio gracias la ampliación de las aceras y el espacio público será más accesible con la configuración de itinerarios que garanticen el uso no discriminatorio y la circulación de forma autónoma y continua de todas las personas. Además, para mejorar la conectividad entre un lado y otro de la calle, el proyecto contempla el aumento del número de pasos de peatones.
Por otro lado, la calzada también incorporará mejoras importantes gracias a los trabajos que se van a acometer en el trayecto hasta la plaza de Ciudad Lineal. Así, aunque la calzada va a mantener un aspecto similar al actual, contará con ancho homogéneo en todo el tramo y se adoptarán dos carriles por sentido, el derecho para el transporte público y el izquierdo será ciclocarril.
La banda de aparcamiento contará con hasta dos metros de ancho en aquellos puntos en los que por las condiciones geométricas del contorno sea posible.




