La Empresa Municipal de Transportes de Madrid (EMT Madrid) pone en marcha desde esta noche una nueva línea nocturna, la N32, que unirá las inmediaciones del intercambiador de avenida de América con el aeropuerto Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas.
Con esta incorporación, la red de ‘búhos’ madrileños alcanza las 31 líneas nocturnas y consolida su crecimiento tras la reestructuración acometida en noviembre de 2023.
Una alternativa para trabajadores nocturnos
La nueva N32 nace como alternativa de transporte para los empleados que trabajan en horario nocturno en Barajas.
La línea operará todos los días de la semana con el mismo sistema tarifario que el resto de servicios municipales. La frecuencia será de 35 minutos de domingo a jueves y de 17-18 minutos los viernes y sábados.
La primera salida desde avenida de América está prevista a las 00:15 horas y la última a las 5:30 horas. Desde la terminal T4 del aeropuerto, el primer servicio partirá a las 00:10 horas y el último a las 5:25 horas.
Recorrido con paradas en todas las terminales
Desde su cabecera en la parada de nueva creación nº 5857 (avenida de América, 12), la N32 circulará por la A-2 con parada en Canillejas antes de llegar a las terminales T1, T2 y T3, donde efectuará parada en cada una de ellas. Posteriormente continuará por la avenida de Logroño hasta finalizar en la T4.
En sentido aeropuerto contará con siete paradas intermedias y en sentido contrario, ocho. La dotación será de dos autobuses estándar de GNC en días laborables y cuatro los viernes y sábados.
Casi un 30 % más de viajeros desde 2023
La red nocturna enlaza el centro con distintos barrios de la capital. Las líneas N1 a N24 conectan la periferia con la Plaza de Cibeles, mientras que las N25 y N26 parten de Plaza de Alonso Martínez.
Desde la remodelación de noviembre de 2023, la red ha contabilizado más de 16,5 millones de viajeros. Actualmente, los ‘búhos’ transportan una media diaria de 20.012 usuarios, frente a los 15.954 registrados antes de la reestructuración, lo que supone un incremento cercano al 30 %.
El servicio nocturno madrileño nació en 1974 con 11 líneas que conectaban puntos céntricos como Callao, Sol o Cibeles con barrios periféricos en expansión.
Más de cinco décadas después, la red de EMT Madrid continúa ampliando su cobertura y adaptándose al crecimiento urbano, consolidándose como pieza clave del transporte público madrileño durante la noche.




