Cada 1 de octubre se celebra el Día Internacional del Café, una fecha que pone el foco sobre uno de los productos más presentes en nuestra vida cotidiana. Sin embargo, detrás de una taza hay mucho más que una variedad o una forma de prepararla: territorio, productores, métodos de procesamiento, tostadores y decisiones que condicionan por completo el resultado final.
Esta es precisamente la filosofía desde la que trabaja MAANNA, el espacio dedicado al café y al cacao situado en el barrio madrileño de Justicia. Desde su apertura, el proyecto busca recuperar el contexto que rodea a cada producto y acercar al consumidor una manera más consciente de entender lo que bebe, situando en primer plano el origen, la trazabilidad y los procesos de producción.
“Para nosotras era importante crear un espacio que no solo ofreciera producto, sino que ayudara a entender todo lo que hay detrás de cada café o cada tableta: las personas, los procesos y el origen”, explica Sol Pérez-Bryan, cofundadora de MAANNA.
No todos los cafés llegan igual a la taza
Una de las claves para entender un café está mucho antes de su preparación. El tratamiento que recibe el fruto después de su recolección influye directamente en el perfil que posteriormente encontramos en taza.
En MAANNA conviven cafés trabajados mediante diferentes procesos, como lavado, natural o honey, permitiendo descubrir cómo cada método puede modificar sus aromas, dulzor y características. Durante la selección se atiende también a la procedencia, la forma de cultivo y el trabajo desarrollado por productores y asociaciones.
El objetivo es acercar este conocimiento al consumidor sin convertirlo en un discurso inaccesible. Porque entender el café también significa saber que detrás de dos granos procedentes de un mismo país pueden existir perfiles completamente diferentes en función de cómo han sido cultivados, procesados y tostados.
El origen como punto de partida
Dentro de su selección, MAANNA trabaja con cafés ecológicos o procedentes de pequeños cultivos sostenibles, siempre alineados con los principios que vertebran el proyecto: calidad, trazabilidad, sostenibilidad y conocimiento de las personas que hay detrás de cada producto.
La selección tampoco se limita a un único tostador, sino que incorpora diferentes roasters, orígenes y perfiles, generando una carta viva y en constante evolución. En ella conviven referencias de tostadores de distintos puntos de España y nuevas propuestas que permiten seguir explorando diferentes formas de entender el café.
Entre ellas se encuentra co(moon), una nueva firma de café creada por una pareja de colombianos cuya propuesta, actualmente, puede encontrarse únicamente en este espacio. Su incorporación refuerza esa voluntad de descubrir proyectos con identidad propia y acercarlos al consumidor desde el conocimiento de su origen y de todo el proceso que existe detrás de cada taza.
Un café también cambia dependiendo de cómo se prepara
El recorrido continúa una vez el grano llega a MAANNA. Un mismo café puede expresarse de manera muy diferente dependiendo del método empleado para prepararlo: la extracción condiciona aspectos como el cuerpo, la intensidad, la acidez o la percepción de sus diferentes matices.
Esta diversidad puede descubrirse a través de distintos métodos de preparación. Desde el espresso, elaborado mediante presión, hasta métodos de filtro como V60, batch brew o AeroPress, que permiten explorar perfiles diferentes de un mismo café, pasando por preparaciones mediante inmersión como el cold brew. La intención es que quien entra en MAANNA pueda no solo tomar o comprar un café, sino también comparar, preguntar y comprender qué está bebiendo y cómo la forma de prepararlo puede transformar la experiencia en taza.
Esta manera de entender el producto forma parte de un concepto que se aleja de la cafetería convencional: este local en Madrid fue concebido como un lugar de degustación, retail y conocimiento, donde el consumidor puede descubrir los productos desde una relación más cercana y comprender el trabajo que existe detrás de ellos.
Más allá del término “café de especialidad”
En los últimos años, el café de especialidad ha ganado presencia entre los consumidores. Sin embargo, para este establecimiento, el reto está en ir un paso más allá y evitar que el concepto termine convirtiéndose en una etiqueta homogénea.
“Creemos que el café de especialidad ha evolucionado mucho, pero también se ha homogenizado en la forma de contarse. Nosotros queríamos ir un paso más allá y poner el foco en la trazabilidad real y en el contexto de cada producto”, explica su cofundadora.
Una filosofía que ha sido ya reconocida por el sector. Tras su apertura, MAANNA recibió el Coffee Master 2026, otorgado por Coffee Master España, una iniciativa que cuenta con la participación e impulso de la Embajada de Colombia en España. El reconocimiento destacó precisamente su aproximación a la trazabilidad, la calidad del producto y la narrativa que acompaña a cada elaboración.
Así, coincidiendo con el Día Internacional del Café, MAANNA propone mirar la taza desde otra perspectiva: no preguntarnos únicamente qué café estamos tomando, sino también de dónde procede, quién lo ha cultivado, cómo ha sido procesado y qué decisiones han hecho posible que llegue hasta nosotros.
Vivir la experiencia de consumir café en MAANNA
MAANNA es un lugar de encuentro con el cacao y el café en su expresión más pura. Dedicado al cacao premium de origen único y al café de especialidad, allí se brindan experiencias sensoriales que reconectan con dos alimentos ancestrales, venerados durante varias civilizaciones.
Honra el origen, el proceso y el cuidado de cada etapa hasta llegar a la tableta o la taza, con un enfoque moderno y responsable. Apuesta por producto ecológico y sostenible, minuciosamente seleccionado en base a su calidad y trazabilidad. De hecho, la sociedad está certificada como operador ecológico por el Comité de Agricultura Ecológica de la Comunidad de Madrid (CAEM).
El local busca fomentar un cambio en la manera en que se percibe y consumen el cacao y el café y acercar la cultura sobre ambos a todo el mundo. El espacio se divide en una zona front concebida como un punto de encuentro donde elegir tu chocolate o café y llevar contigo una experiencia cuidada y personalizada y The Room, un espacio más íntimo en el que descubrir la oferta retail, adquirir conocimiento sobre los dos alimentos protagonistas de MAANNA y conectar con su dimensión más sensorial. Las actividades programadas en este espacio se pueden consultar en este enlace.



