En el deporte —como en el arte— la representación importa. Hace unas semanas se celebró el último juego del World Baseball Classic 2026 con la victoria del equipo de Venezuela frente al de Estados Unidos. Sin embargo, como sorpresa de esta edición, la selección italiana conquistó un puesto en la semifinal contra el equipo caribeño, posición que alcanzó por primera vez en un deporte que no es el más popular —por no decir el que menos— del país europeo.
En la prensa y medios italianos, entre victorias y cuestionamientos sobre los orígenes de los jugadores de la squadra azzurra, llamaba la atención un comentario de una madre en un post de Ultimo Uomo en Instagram. La mujer declaraba que, por primera vez, su hijo de 14 años —que juega al béisbol desde los 8— se despertó por la noche para seguir los partidos, buscando camisetas de Pasquantino y Caglianone en lugar de las de Messi o Ronaldo, y descubrió a estrellas de la MLB hablando de su selección nacional como un rival digno. La usuaria cerró su intervención con la frase representation matters: la representación importa.
Los grandes museos de España también han sabido reconocer la importancia de esta aseveración. En el caso del Museo del Prado, este ha dado un paso más en esa dirección con la incorporación del polaco a su sistema de audioguías y con el plano del espacio también en este idioma.
Español, catalán, euskera, valenciano, gallego, inglés, francés, italiano, portugués, alemán, ucraniano, chino, japonés, coreano, ruso y ahora polaco son los idiomas en los que se puede disfrutar de la colección de la pinacoteca.
El polaco, el ‘nuevo miembro’ de las audioguías del Prado
La nueva audioguía incluye 32 piezas del recorrido de obras maestras locutadas en polaco que se exhiben en el museo madrileño, con una duración aproximada de dos horas. Las Meninas de Velázquez, El jardín de las delicias de El Bosco y El caballero de la mano en el pecho de El Greco ya se explican en esta lengua eslava, que no hace que estas pinturas sean más ajenas al madrileño, sino un punto de encuentro entre ellos y originarios del país en Europa oriental.
El lanzamiento ocurre por la compenetración de distintos factores y esfuerzos: por una parte, la pinacoteca recibió 44.500 ciudadanos polacos en sus salas, lo que representa el 1,27% de los visitantes totales del museo. Por el otro, el apoyo para el desarrollo de este itinerario por parte del Instituto Polaco de Cultura se convirtió en fundamental para desarrollar el servicio.
Cómo decide el Prado qué idiomas incorporar
La incorporación de nuevos idiomas responde, principalmente, a las nacionalidades que suponen, al menos, un 1% de las visitas internacionales anuales al Museo del Prado. Virginia Garde López, Coordinadora General de Desarrollo de Públicos y Seguridad de la pinacoteca madrileña, explica que “nosotros hacemos un seguimiento del público extranjero que acude a visitar el museo y de cuáles son las nacionalidades con mayor presencia. Lógicamente, buscamos tener a punto los recursos de apoyo a la visita en esos idiomas”.
Esta estrategia defensiva de la institución cultural en este caso particular ha podido ejecutarse en colaboración con el Instituto Polaco de Cultura, que impulsó el proyecto y facilitó las traducciones necesarias para sumar este servicio para los turistas. Sin embargo, el perfil del turista no solo cambia, sino el del extranjero residente, ya que la comunidad polaca residente en España se acerca a las 120.000 personas, con gran parte de ella asentada en la Comunidad de Madrid.
Sin embargo, aunque el porcentaje de visitas podría definirse como el factor determinante, no siempre ha sido así. De hecho, la regla es que la incorporación de algún idioma a la audioguía se ejecute por iniciativa propia del museo. En el caso del ucraniano, este se sumó al servicio de audioguías en 2022 como homenaje a los museos ucranianos y un gesto simbólico con la nación europea en uno de los momentos más tensos de su historia.
Escuchar, comprender y disfrutar de una forma más completa
«Es fundamental tener una mínima información que te acerque a la importancia que tienen las obras que están en el museo: el por qué están aquí, qué significan… si quieres tener una mirada estética puedes disfrutar muchísimo, pero creo que el conocimiento y el acercamiento a la historia y al significado de las obras también da un enriquecimiento de la experiencia muy importante» considera Garde López respecto al cambio positivo de la experiencia del visitante al poder escuchar, comprender y disfrutar las obras maestras de la colección del Prado en su propio idioma.
Para el museo, ofrecer contenidos en el idioma del visitante no es solo una cuestión práctica, sino también una forma de completar la experiencia cultural. Esta dimensión cobra especial importancia para visitantes procedentes de contextos culturales alejados del mundo occidental o de la tradición artística europea, que figura en gran parte de la colección del museo.
Y es que los recursos lingüísticos no responden a un anhelo o capricho: son puentes para unir, entender, empatizar y acercar culturas que en un principio parecen yuxtaponerse sin sentido aparente, pero que terminan siendo una representación de nuestra propia ciudad: una en la que un ciudadano extranjero enriquece la propia experiencia cultural de vivir en Madrid, siendo local o foráneo.
Más de tres millones y medio de visitantes en 2025
El Museo del Prado puede considerarse uno de los primeros espacios culturales que genera curiosidad al turista que llega a Madrid: ya sea por ver sus obras maestras, resolver una inquietud cultural durante un viaje de negocios en la capital o por ver qué se esconde dentro del antiguo Gabinete de Ciencias Naturales.
Sus inigualables colecciones y exposiciones temporales, itinerarios como el de El Prado en femenino o el plano Fuera de ruta para las familias son algunos de los alicientes para que 3.653.738 personas recorrieran sus salas en 2025, consolidándose como uno de los principales polos culturales de Madrid y de Europa.
Si una de las preocupaciones de las empresas, instituciones culturales y de los distintos organismos públicos es cómo seguir traduciendo Madrid en turismo atractivo, de calidad y que respete sus valores, tradiciones y costumbres, quizás la respuesta pueda estar en sumar herramientas a la experiencia del visitante sin perder la esencia.
Aunque no está claro cuál será el próximo idioma que se sumará a la audioguía del Museo del Prado, seguramente representará una nueva oportunidad para también entender a los ciudadanos del mundo que buscan hacer vida en nuestras calles y barrios.
Otras experiencias que se adaptan a la población residente y visitante
Desde el 8 de julio de 2016 la página web del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza ofrece su contenido en español, inglés o chino, una de las grandes innovaciones en materia de accesibilidad que llevó a cabo la pinacoteca madrileña, que también ofrece audioguías, según el tipo de contenido, en español, inglés, francés, italiano, portugués, alemán, ruso, japonés, chino y coreano.
Experiencias más recientes, como la de Machu Picchu: Viaje a la Ciudad Perdida, permite a los madrileños viajar hasta esta maravilla en Perú a través de un visor de realidad virtual ajustable que ofrece el recorrido tanto en inglés como español y alemán. En otro orden de ideas, Euphoяia, la nueva propuesta del Balloon Museum en Madrid, no solo ofrece audioguías en varios idiomas, sino que además ha implementado algunas especialmente diseñadas para niños.
Porque, al igual que en el deporte, la representación también importa en el arte. Escuchar la historia detrás de obras como Las Meninas o El jardín de las delicias en la propia lengua no solo facilita la visita, sino que también la transforma. A veces no es tanto lo que se dice, sino la forma en la que se cuenta. Y en una ciudad donde conviven todos los acentos del mundo, ampliar estos recursos no es un gesto menor, sino una forma de reconocer la diversidad cultural que hoy atraviesa Madrid.



