Si alguna vez has escuchado decir que alguien es “más chulo que un ocho”, quizás hayas imaginado a una persona arrogante o descarada. Pero detrás de la frase se esconde una imagen viva de Madrid a comienzos del siglo XX: tranvías repletos de chulapos y chulapas, claveles en las solapas, mantones ondeando, risas y música que llenaban las calles de la capital. Esa combinación de elegancia, orgullo y desparpajo castizo dio origen a una de las expresiones más pintorescas del español.
Modismos que nacen en Madrid
De la capital española han surgido locuciones que se han asentado en todo el país:
- “En el quinto pino”: para decir que algo está muy lejos.
- “Hasta el 40 de mayo no te quites el sayo”: para mantener la ropa de abrigo aunque ya sea primavera.
- “Hacer una vicalvarada”: planes improvisados con resultados inesperados.
En este grupo castizo también está “ser más chulo que un ocho”, usada para describir a alguien presumido, vanidoso, desafiante o elegantemente vestido. Según la Real Academia Española, un chulo es alguien que habla con chulería, aunque también puede referirse a una persona guapa o de clase popular.
Un tranvía que marcó historia
Para encontrar el origen de la expresión hay que remontarse al Madrid de principios del siglo XX, y en concreto a la línea de tranvía número 8. Esta línea unía el parque de La Bombilla con el Hipódromo y atravesaba calles como Puerta del Sol, Plaza de España, Leganitos y paseo de la Florida. Durante las fiestas locales, los vagones se llenaban de chulapos y chulapas, ataviados con trajes típicos, claveles y mantones, camino a los bailes y verbenas del parque.
Los vecinos de la zona del Manzanares empezaron a decir, con humor e ironía, que “no podía existir nada más chulo que un tranvía lleno de chulapos”, dando origen a la expresión que hoy usamos en toda España.
La línea 8 y las tradiciones madrileñas
El tranvía número 8 se estableció oficialmente en 1905, conectando cocheras de La Bombilla con el Hipódromo. Su recorrido se convirtió en la opción ideal para acudir a:
- Los bailes del Parque de la Bombilla
- Las celebraciones de San Isidro, patrón de Madrid, cada 15 de mayo
- La romería de San Antonio el 13 de junio, donde los jóvenes acudían a la ermita a conocer su futuro romántico
Estos tranvías repletos de madrileños y madrileñas con sus mejores galas reforzaron la idea de chulería máxima, consolidando la frase en el lenguaje cotidiano.
De los tranvías a la literatura
La expresión no solo quedó en la calle: también llegó a la literatura. Por ejemplo, en Luces de Bohemia de Ramón María del Valle-Inclán, el protagonista Max Estrella afirma que iría “más chulo que un ocho” ante la amenaza de la policía.
Así, una imagen tan castiza como un tranvía lleno de chulapos y chulapas se convirtió en símbolo de desparpajo, elegancia y humor madrileño, trascendiendo el tiempo y los cambios en el transporte público.



