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Las Rozas tendrá una casa para cuidar a los niños con enfermedades neurológicas y dar un respiro a sus familias

Cuidar de un hijo con una discapacidad neurológica grave implica mucho más que acompañarlo a sus terapias o atender sus necesidades diarias. También significa reorganizar la vida familiar, afrontar una atención constante y encontrar, en ocasiones, muy pocos espacios donde poder descansar. Para dar respuesta a esa realidad nace Casa AVA, un centro pionero que se construirá en Las Rozas para cuidar a niños y jóvenes con trastornos neurológicos graves y acompañar también a sus familias.

La Fundación AVA ha colocado este martes la primera piedra de un proyecto que contará con cerca de 3.000 metros cuadrados y una inversión de unos nueve millones de euros. El objetivo es reunir en un mismo lugar servicios de atención especializada, ocio terapéutico, apoyo y respiro familiar. Según las previsiones, las instalaciones podrán beneficiar directamente a más de 200 personas cada semana.

Un espacio donde también puedan descansar quienes cuidan

Casa AVA parte de una idea fundamental: las familias que cuidan también necesitan recibir cuidados. Por eso, el centro no estará pensado únicamente para atender a los menores, sino también para ofrecer a sus familiares un lugar de confianza donde encontrar apoyo, compartir experiencias y disponer de tiempo para descansar.

El proyecto integrará servicios especializados con actividades de ocio adaptado y programas de respiro familiar. Todo ello en unas instalaciones modernas y accesibles, diseñadas para responder a las necesidades de niños y jóvenes con grandes necesidades de apoyo.

En la Comunidad de Madrid viven alrededor de 3.000 menores con trastornos neurológicos graves, según los datos facilitados por la fundación. Casa AVA pretende contribuir a cubrir parte de las necesidades de estas familias mediante un modelo de atención que tenga en cuenta tanto a los menores como a su entorno más cercano.

«Quien cuida de un hijo con una discapacidad neurológica grave también necesita que alguien le cuide», ha señalado Álvaro Villanueva, presidente de Fundación AVA, durante el acto de colocación de la primera piedra. El responsable ha explicado que el centro aspira a convertirse en un lugar estable en el que cada niño reciba una atención individualizada y las familias puedan encontrar apoyo.

Una inversión de nueve millones de euros en Las Rozas

La construcción de Casa AVA supondrá una inversión cercana a los nueve millones de euros y contará con una superficie aproximada de 3.000 metros cuadrados. Las obras tienen prevista su finalización en enero de 2028, por lo que el centro todavía deberá completar su proceso de construcción antes de comenzar a prestar sus servicios.

La colocación de la primera piedra ha contado con la presencia de la consejera de Familia, Juventud y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid, Ana Dávila-Ponce de León; el alcalde de Las Rozas, José de la Uz; y el presidente del Club Atlético de Madrid, Enrique Cerezo, además de familias vinculadas a la fundación, profesionales sanitarios y entidades colaboradoras.

Durante el acto, el alcalde de Las Rozas ha destacado la importancia de apoyar a las familias cuidadoras y ha defendido que puedan recuperar espacios para su propia vida, más allá de las exigencias cotidianas de los cuidados.

Por su parte, la consejera madrileña ha subrayado la necesidad de ofrecer una atención adaptada a las circunstancias de cada persona, que respete su dignidad y tenga en cuenta también a quienes la acompañan cada día.

Diez años acompañando a niños y familias

Casa AVA es el siguiente paso de un trabajo que comenzó en 2016. Desde entonces, la fundación ha desarrollado programas de respiro familiar, actividades adaptadas, deporte inclusivo y acciones de humanización hospitalaria para mejorar la calidad de vida de niños y jóvenes con discapacidad neurológica grave.

Solo en 2025, la entidad acompañó directamente a cerca de 120 familias. Además, sus actividades en hospitales llegaron puntualmente a más de 600 personas y sus propuestas deportivas adaptadas beneficiaron a 1.728 participantes.

Con el nuevo centro, la organización quiere dar continuidad a esa labor y crear un recurso estable que permita atender de forma coordinada necesidades que, a menudo, van mucho más allá del ámbito sanitario.

La idea que resume el proyecto es sencilla: que la discapacidad no ocupe todo el espacio de la vida de un niño ni de su familia. Casa AVA aspira a convertirse en un lugar donde encontrar atención, compañía y oportunidades para disfrutar del tiempo juntos, pero también para que quienes cuidan puedan parar y recuperar fuerzas.

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