Incendio en Chamberí: vecinos desalojados, una cubierta caída y realojos que se prolongarán hasta un mes

El incendio que arrasó la última planta de un edificio de siete alturas en el número 52 de la calle García de Paredes, en el distrito madrileño de Chamberí, en la noche del pasado domingo, obligará a un regreso escalonado de los vecinos a sus viviendas, según ha informado el Ayuntamiento de Madrid tras la inspección técnica realizada en el inmueble.

Los vecinos de la planta baja a la quinta podrán volver a sus casas en una o dos semanas, si no antes. Los de la sexta planta, en cambio, podrían tener que esperar más de un mes, mientras que las viviendas del séptimo piso —la planta donde se originó y se extendió el fuego— quedarán inhabitables, por lo que sus propietarios deberán acometer los trabajos de reconstrucción y acondicionamiento necesarios.

16 personas realojadas en un hotel

El fuego, que no dejó heridos ni intoxicados, obligó al desalojo de 16 personas, según ha confirmado el delegado de Políticas Sociales, Familia e Igualdad, José Fernández, desde el Samur Social. Los afectados han sido realojados en un hotel, donde permanecerán «todo el tiempo que sea necesario durante esta emergencia». El Ayuntamiento mantendrá además un seguimiento social y psicológico para estas familias, ante un incendio que se originó «de repente» y dejó «imágenes bastante virulentas».

Para sofocar las llamas se desplazaron hasta el lugar 18 dotaciones de Bomberos Madrid, después de que el fuego evolucionara «rápidamente y con mucha virulencia», rompiendo en dos de las fachadas del edificio hasta alcanzar la estructura de madera de la cubierta, que acabó colapsando sobre sí misma. El jefe de guardia de Bomberos Madrid, Álvaro Macías, explicó que la llegada de las primeras dotaciones coincidió con la proyección de las llamas por las ventanas, lo que aceleró la propagación del fuego hacia la cubierta inclinada del inmueble.

El edificio colindante, el número 54, también tuvo que ser desalojado como medida de precaución, aunque sus vecinos ya han podido regresar a sus viviendas.

La cubierta, arruinada; sin daños en los muros de carga

La inspección de los técnicos de Urbanismo constató que las llamas afectaron a la totalidad de la planta séptima y se extendieron por toda la cubierta, que ha quedado arruinada, con escombros acumulados sobre el techo de la sexta planta. En total, el desalojo afecta a 55 viviendas: seis en la planta séptima y otras 49 repartidas entre la planta baja y la sexta.

Como dato positivo, los técnicos municipales han confirmado que los muros de carga y los forjados del edificio no han sufrido daños reseñables, y que todas las plantas hasta la sexta se encuentran en buen estado estructural.

Trabajos de seguridad ya en marcha

El Ayuntamiento ha iniciado ya las medidas de seguridad necesarias, como el vallado del perímetro en la vía pública para el emplazamiento de maquinaria, casetas de obra y acopio de materiales. Entre las actuaciones previstas se valora la instalación de una cubierta ligera provisional que garantice la estanqueidad del inmueble frente a las inclemencias climáticas.

El Consistorio ha remarcado que, por el momento, los plazos son estimativos: las viviendas de la planta baja a la quinta podrían recuperarse una vez concluyan los trabajos previos, de una a dos semanas de duración; las de la sexta planta deberán esperar a que finalice el desescombrado y la instalación de la cubierta provisional, un proceso que podría prolongarse varias semanas o superar el mes.

El delegado Fernández ha reconocido, además, que la valoración técnica podría ser «más lenta» de lo habitual debido a la gran cantidad de agua empleada durante las labores de extinción.

Mientras tanto, los vecinos de las plantas bajas a la sexta del número 52 ya pueden acceder a sus domicilios acompañados por bomberos para retirar enseres, mientras los efectivos continúan trabajando en la extinción de rescoldos y puntos calientes en la cubierta.

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