Madrid es mucho más que grandes avenidas y monumentos. Repartidos por toda la ciudad sobreviven jardines históricos que esconden molinos de viento, observatorios del siglo XIX, fortalezas, invernaderos, rosaledas o pequeños palacios románticos que forman parte del patrimonio de la capital.
En los últimos seis años, el Ayuntamiento ha impulsado 25 grandes actuaciones de restauración y mejora en estos espacios verdes, con una inversión de 32,7 millones de euros, destinada tanto a conservar su patrimonio histórico como a modernizar infraestructuras y mejorar la accesibilidad.
El objetivo ha sido recuperar algunos de los elementos más representativos de parques tan conocidos como El Retiro, la Casa de Campo o Madrid Río, pero también poner en valor enclaves menos visitados como la Quinta de los Molinos, El Capricho o la Quinta de Torre Arias.
El Retiro recupera algunos de sus rincones más desconocidos
El parque más famoso de Madrid ha concentrado una inversión de 4,19 millones de euros, destinada principalmente a restaurar espacios históricos.
Entre las actuaciones más destacadas figura la recuperación de la Montaña de los Gatos, uno de los enclaves más singulares del parque, cerrado durante años y rehabilitado tras una compleja intervención estructural.
También se han restaurado el histórico paseo de México, el Observatorio Meteorológico, el antiguo foso de los monos, la noria del Huerto del Francés y la Fuente de Campanillas, recuperando parte del patrimonio histórico del jardín más visitado de la ciudad.
La Casa de Campo recupera caminos y patrimonio histórico
La mayor zona verde de Madrid ha recibido 4,5 millones de euros para mejorar tanto sus infraestructuras como algunos de sus elementos patrimoniales.
Las actuaciones han permitido reparar caminos y pavimentos, acondicionar viales cerrados al tráfico privado y poner en valor el entorno de la ermita de San Pedro, con nueva señalización y elementos de protección.
Además, se ha restaurado el histórico muro que delimita el vivero municipal y se ha reparado la depuradora del lago, dañada tras el incendio registrado en 2024.
Los molinos que siguen dando nombre a la Quinta de los Molinos
Aunque muchos madrileños conocen este parque por la espectacular floración de sus almendros, pocos se fijan en los dos antiguos molinos americanos que le dieron nombre.
La restauración de estas estructuras, con una inversión cercana a los 44.000 euros, ha permitido conservar uno de los elementos más característicos de este jardín histórico, devolviendo protagonismo a unas construcciones que forman parte de su identidad desde hace décadas.
El Capricho recupera su Casino de Baile
Considerado uno de los jardines más bellos de España, El Capricho también ha sido objeto de importantes trabajos de conservación.
Con una inversión superior a 714.000 euros, el Ayuntamiento ha restaurado dos de sus construcciones más emblemáticas: el Casino de Baile, uno de los edificios más representativos del parque, y el fortín, además de recuperar las históricas esfinges de la exedra, reforzando el valor patrimonial del conjunto.
Un jardín árabe vuelve a florecer
El Parque Juan Carlos I ha recuperado uno de sus espacios más singulares: el jardín árabe.
Los trabajos, con una inversión de 430.000 euros, han permitido renovar la vegetación, restaurar los sistemas de riego y reparar distintos elementos ornamentales dañados por episodios meteorológicos extremos.
Madrid Río mejora sus conexiones
En Madrid Río, donde se han invertido 3,73 millones de euros, las actuaciones se han centrado en la rehabilitación del Invernadero de Arganzuela, adaptándolo a la normativa vigente y mejorando sus condiciones de conservación.
Además, se ha construido una nueva pasarela de madera que conecta este espacio con el parque lineal del Manzanares, facilitando el recorrido peatonal.
Puentes, puertas y nuevos espacios verdes
La Quinta de Torre Arias ha estrenado la llamada Puerta Entrequintas, una nueva conexión peatonal con la Quinta de los Molinos que mejora la accesibilidad entre ambos parques. También se han restaurado puentes históricos y distintos tramos del muro perimetral.
Por su parte, el Parque Forestal de Valdebebas-Felipe VI avanza en el proyecto de pastoreo con ovejas como herramienta de gestión ambiental, mientras que el Parque Princesa Leonor ha incorporado el nuevo espacio infantil didáctico ‘Hábitats’ y un sistema de préstamo de bicicletas convencionales y eléctricas.
La Rosaleda vuelve a lucir tras Filomena
Uno de los símbolos del parque del Oeste también ha recuperado su imagen original.
La histórica pérgola de la Rosaleda, gravemente dañada por la borrasca Filomena, ha sido restaurada gracias a una inversión cercana a 293.000 euros, devolviendo al jardín uno de sus elementos más fotografiados.
Una inversión para preservar el patrimonio verde
A estas actuaciones se suman los trabajos diarios de conservación de las más de 3.800 zonas verdes que existen en Madrid, así como los nuevos contratos de mantenimiento impulsados por el Ayuntamiento.
El próximo mes de noviembre entrará en vigor un nuevo contrato de conservación de parques y jardines dotado con 150 millones de euros anuales, un 26 % más que el anterior. A ello se suma otro contrato específico para la conservación integral de parques y viveros municipales, vigente desde 2024 y dotado con 100 millones de euros al año.
Con estas inversiones, Madrid busca preservar un patrimonio que va mucho más allá de los árboles y jardines: un conjunto de espacios históricos que cuentan, entre senderos, fuentes y edificios centenarios, buena parte de la historia de la ciudad.

