Descubriendo Madrid: la historia de las Escuelas Aguirre, el edificio que el Ayuntamiento quiere recuperar

Sociedad 19/08/2026

Pocas personas que pasan cada día por la calle Alcalá reparan en que el edificio de ladrillo rojo situado frente al parque de El Retiro nació para cambiar la vida de los niños más desfavorecidos de Madrid. Hoy es la sede de Casa Árabe, uno de los principales espacios de diálogo entre España y el mundo árabe, pero hace casi siglo y medio abrió sus puertas como una escuela pionera en la enseñanza pública.

Las antiguas Escuelas Aguirre, declaradas Bien de Interés Cultural (BIC) con categoría de Monumento en 2025, vuelven a ocupar titulares. El Ayuntamiento de Madrid ha comunicado a Casa Árabe su intención de recuperar el inmueble y ha fijado el 1 de septiembre como fecha límite para abandonar las instalaciones, una decisión que ha abierto un intenso debate político, cultural y ciudadano sobre el futuro de uno de los edificios más singulares de la capital.

El sueño de un filántropo

La historia comienza con Lucas Aguirre y Juárez, un empresario nacido en Cuenca que hizo fortuna gestionando líneas de diligencias y correos entre su provincia y Madrid.

Ya instalado en la capital, Aguirre entró en contacto con los movimientos culturales y educativos más progresistas de la época y decidió destinar buena parte de su patrimonio a mejorar el acceso a la educación de los niños sin recursos.

Parte de su herencia sirvió para crear becas y ayudas municipales, mientras que otra dio origen a la Fundación Aguirre, desde la que se impulsó la construcción de varios centros educativos basados en métodos pedagógicos innovadores. El más ambicioso fue el de Madrid.

Una joya del neomudéjar madrileño

Para levantar el edificio se recurrió al arquitecto Emilio Rodríguez Ayuso, uno de los grandes representantes del estilo neomudéjar y también autor, junto a Lorenzo Álvarez Capra, de la desaparecida plaza de toros de la carretera de Aragón.

Las obras comenzaron en 1881 y finalizaron cinco años después. Desde entonces, su inconfundible fachada de ladrillo visto y la torre central de 37 metros de altura forman parte del paisaje urbano junto a la entrada norte del parque de El Retiro.

Más allá de su belleza arquitectónica, el edificio fue concebido como un centro educativo adelantado a su tiempo. Además de las aulas, contaba con biblioteca, gimnasio, museo escolar, sala de música, patio de recreo e incluso un observatorio meteorológico instalado en la parte superior de la torre.

Su construcción convirtió al ladrillo en el gran protagonista. La cuidada combinación de aparejos, los relieves decorativos y la riqueza de sus fachadas son algunos de los elementos que motivaron su declaración como Bien de Interés Cultural.

La protección no se limita al edificio principal. También incluye los dos pabellones del jardín, la verja perimetral, las zonas verdes y las construcciones auxiliares del conjunto.

De escuela municipal a centro cultural

Con el paso de las décadas, las Escuelas Aguirre fueron adaptándose a las nuevas necesidades educativas. El Ayuntamiento redistribuyó espacios, incorporó nuevas dependencias como comedor y cocinas y realizó distintas intervenciones para modernizar el inmueble sin alterar su carácter histórico.

El cambio más profundo llegó entre 2006 y 2008, cuando el edificio fue rehabilitado para convertirse en la sede madrileña de Casa Árabe.

Desde entonces, el inmueble alberga exposiciones, conferencias, cursos de idiomas, ciclos de cine, conciertos y encuentros culturales destinados a estrechar las relaciones entre España y los países árabes y musulmanes.

Casa Árabe forma parte de un consorcio integrado por el Ministerio de Asuntos Exteriores, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), la Junta de Andalucía y los ayuntamientos de Madrid y Córdoba, aunque la Comunidad de Madrid abandonó el organismo a comienzos de este año.

El edificio vuelve al centro del debate

El futuro de las antiguas Escuelas Aguirre se ha convertido en uno de los asuntos culturales más controvertidos del verano.

La decisión del Ayuntamiento de recuperar el inmueble llega tras un informe del Tribunal de Cuentas que alertó de la delicada situación económica de Casa Árabe y cuestionó su viabilidad durante la etapa de la anterior dirección.

El alcalde, José Luis Martínez-Almeida, ha defendido la recuperación del edificio y ha asegurado que el Consistorio está dispuesto a colaborar para que la institución encuentre otra ubicación, aunque ha descartado ceder otro inmueble municipal.

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