Tras casi una semana marcada por el mayor incendio forestal registrado en la historia reciente de la Comunidad de Madrid, la emergencia comienza a dar sus primeros signos de alivio. Desde este martes, unas 20.000 personas podrán regresar a sus viviendas después de que las autoridades hayan levantado las órdenes de evacuación en ocho municipios de la Sierra Oeste. Además, otras 14.000 personas dejan atrás el confinamiento, mientras se inicia la reapertura progresiva de las carreteras afectadas y arranca la fase de recuperación.
Pese a esta mejora, las administraciones insisten en que el incendio aún no está extinguido y advierten de que las altas temperaturas previstas para las próximas jornadas podrían complicar nuevamente las labores de control.
20.000 vecinos regresan a sus hogares
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, anunció el levantamiento de las evacuaciones a partir de las 17.00 horas en Cadalso de los Vidrios, Cenicientos, Navalagamella, Navas del Rey, Rozas de Puerto Real, Aldea del Fresno, Chapinería y Colmenar del Arroyo, lo que permitirá que alrededor de 20.000 vecinos vuelvan a sus casas tras varios días fuera de ellas.
La decisión se ha tomado tras comprobar que no existen puntos calientes, que no se han producido reproducciones del fuego en las últimas 48 horas y que los accesos a estas localidades son ya seguros.
A este alivio se suma el fin del confinamiento en Villa del Prado, salvo en la urbanización Espinar del Alberche, y en San Martín de Valdeiglesias, donde continúan evacuadas varias urbanizaciones, entre ellas Costa de Madrid, Ciudad San Ramón, Veracruz, Javacruz y Javariega.
En conjunto, 34.000 madrileños recuperan la normalidad, aunque unas 21.000 personas permanecen todavía bajo medidas de evacuación o confinamiento.
Comienza la recuperación, pero el incendio sigue activo
La Comunidad de Madrid ya trabaja en el retorno escalonado de los afectados incluso antes de dar por concluida la fase de extinción. El consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo, explicó que el Ejecutivo regional lleva desde el lunes preparando esta operación para que los vecinos puedan regresar «cuanto antes» a sus hogares.
Para facilitar la vuelta se habilitarán puntos de atención en los municipios afectados, autobuses del Consorcio Regional de Transportes y equipos de psicólogos y personal de Protección Civil para atender a quienes lo necesiten.
Además, el Gobierno regional estudia soluciones habitacionales para las familias cuyas viviendas hayan resultado dañadas, una medida que complementa el plan urgente de 30 millones de euros anunciado por la presidenta Isabel Díaz Ayuso para ayudar a los afectados por el incendio.
No obstante, Novillo insistió en que la emergencia «no ha terminado» y pidió a la población extremar la precaución, especialmente ante el aumento de las temperaturas previsto para este miércoles.
Reabren las primeras carreteras afectadas
La mejora de la situación también ha permitido iniciar la reapertura progresiva de la red viaria afectada por el incendio. La primera vía en recuperar la circulación ha sido la M-507, mientras que el resto de carreteras irán abriéndose conforme se garantice la seguridad.
El fuego ha afectado a cerca de 180 kilómetros de la red regional, con incidencias en trece carreteras: M-501, M-507, M-510, M-512, M-521, M-531, M-533, M-537, M-539, M-540, M-541, M-855 y M-957.
Paralelamente, los técnicos de la Dirección General de Carreteras ya inspeccionan los daños para iniciar la reconstrucción de los firmes, la reposición de la señalización, la reparación de barreras de seguridad y la revisión del arbolado afectado.
Sin víctimas mortales y con la mirada puesta en la reconstrucción
El consejero Carlos Novillo destacó el funcionamiento del dispositivo de emergencias y la coordinación entre administraciones como uno de los aspectos más positivos de una crisis sin precedentes.
Según recordó, el sistema de Protección Civil ha permitido que no se hayan registrado víctimas mortales ni heridos graves, gracias también al cumplimiento de las órdenes de evacuación y confinamiento por parte de la ciudadanía.
Mientras continúan las labores de extinción sobre el terreno, la Comunidad de Madrid ya prepara la siguiente fase: la recuperación de las zonas afectadas y el regreso paulatino a la normalidad tras un incendio que ha puesto a prueba, durante casi una semana, a todo el sistema de emergencias regional.

