Los pasajeros que necesiten trabajar, hacer una videollamada o mantener una reunión durante su paso por el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas cuentan desde ahora con una nueva opción. La Terminal T4 ha incorporado seis cabinas privadas e insonorizadas de Pôdo, diseñadas para poder trabajar durante los tiempos de espera antes de embarcar.
La instalación supone, según la compañía, el primer arrendamiento de Aena para cabinas privadas de trabajo en un aeropuerto español y responde al aumento de profesionales que combinan desplazamientos y jornada laboral.
Seis cabinas entre las puertas de embarque
Las seis cabinas se encuentran en la zona de embarque de la T4, distribuidas en dos bloques de tres unidades. El primero está situado entre las puertas J40 y J41, mientras que el segundo se encuentra entre las J58 y J59.
Cada bloque cuenta con dos cabinas individuales y una cabina grupal, de modo que pueden utilizarse tanto para trabajar de manera individual como para mantener conversaciones o reuniones con varias personas.
Los espacios están pensados especialmente para situaciones en las que el ruido y la falta de privacidad dificultan el trabajo en las zonas comunes del aeropuerto.
Cómo funcionan las cabinas de Pôdo
El acceso se puede realizar a través de la aplicación de Pôdo o mediante un quiosco de pago, desde donde se pueden realizar la reserva y el pago de forma digital. El sistema también permite la facturación automática y el acceso a las cabinas.
Cada espacio dispone de wifi privada, ventilación continua y bloqueo automático entre usos. También incorpora iluminación interior regulable para facilitar tanto la concentración como las videollamadas.
El servicio funciona bajo demanda y no requiere membresía ni llaves físicas, por lo que los pasajeros pueden reservar una cabina cuando la necesiten y durante el tiempo que quieran utilizarla.
El ruido, uno de los principales problemas para trabajar fuera de la oficina
La llegada de estos espacios se produce en un contexto en el que cada vez más trabajadores desarrollan parte de su actividad fuera de la oficina tradicional. Según los datos incluidos por Pôdo en su propuesta, más de 3,2 millones de personas teletrabajan en España, mientras que un 25% lo hace de forma total o parcial.
En estos casos, los desplazamientos y los tiempos de espera pueden convertirse también en momentos de trabajo. Sin embargo, el ruido es una de las principales dificultades para concentrarse en espacios compartidos: los datos del sector citados por la compañía señalan que el 59% de los trabajadores lo identifica como su principal distracción.
Las cabinas buscan precisamente ofrecer una alternativa para quienes necesitan un espacio tranquilo y privado para trabajar, mantener una videollamada o concentrarse mientras esperan su vuelo.
Barajas supera los 68 millones de pasajeros
La instalación se ubica en la T4 de Madrid-Barajas, uno de los principales puntos de conexión aérea de Europa. El aeropuerto registró 68,2 millones de pasajeros en 2025, con más de 1.100 vuelos diarios, según los datos facilitados por Pôdo.
La compañía cuenta actualmente con ocho ubicaciones activas en España, repartidas entre Madrid, Barcelona, Málaga y Bilbao. Sus cabinas también están presentes en otros espacios de gran afluencia, como universidades, clínicas, centros comerciales y estaciones.
Con la llegada a la T4, la red amplía su presencia en lugares de tránsito en los que los usuarios pueden necesitar un espacio privado para trabajar sin tener que salir del recinto aeroportuario.


