Las localidades de Garganta de los Montes, Gargantilla del Lozoya y Pinilla de Buitrago, Navarredonda y San Mamés y Villavieja del Lozoya, que conforman la zona del Valle del Lozoya, reúnen parte de los atractivos turísticos y de la riqueza patrimonial de la zona.
En plena Sierra Norte madrileña, en la localidad de El Cuadrón, perteneciente al municipio de Garganta de los Montes, se pueden disfrutar de actividades de educación ambiental tales como rutas de ecoturismo (tanto guiadas como autoguiadas), talleres, cursos, charlas y exposiciones.
A través de actividades dirigidas por personal especializado en educación socio-ambiental, se incentiva la participación y el disfrute del entorno natural y cultural de la Sierra Norte.
Proyectos y exposiciones
En el CEA de El Valle del Lozoya se puede visitar un proyecto agroecológico de la Sierra Norte: una cervecería donde degustar este producto elaborado de manera artesanal en la región. También se puede recorrer una senda guiada por los alrededores de Lozoyuela y la Pinilla.
Asimismo, en este centro hay una exposición temporal de los artistas Javier Donadeo y Jaime Arias, vinculados desde hace años al Valle del Lozoya, que exponen de forma conjunta hasta el 30 de septiembre toda una serie de obras inspiradas en estos paisajes y su gente. A través de diversas técnicas nos muestran dos maneras de mirar y de trabajar las técnicas y los materiales.
Y hasta el 31 de agosto la exposición ‘Libera’ pretende, de una manera visual, dar a conocer el Proyecto Libera, sus orígenes, los ejes principales a través de los cuales aprender, concienciar y participar para luchar contra la basura en la naturaleza.
Vida tradicional de la Sierra Norte
Por otro lado, en el centro de educación ambiental El Cuadrón se exhibe una variada colección de aperos agrícolas y otros elementos que formaban parte de la vida tradicional en la Sierra Norte, con paneles explicativos sobre agricultura, ganadería, oficios tradicionales y tareas caseras.
Ya en el casco histórico de Garganta de los Montes se ubica la Iglesia Parroquial de San Pedro Apóstol, de finales del siglo XV y declarada Bien de Interés Patrimonial (BIP), así como el Potro de Herrar, una construcción típica, seña de identidad inequívoca de la tradición ganadera de la zona.
Finalmente, la Ermita de Santiago, ubicada en el término municipal de Gargantilla del Lozoya, parte del conjunto del yacimiento arqueológico de la Rinconada de las Cerradillas, declarado también Bien de Interés Cultural (BIC) en la categoría de Sitio Histórico.

