De los grafitis al botellón: así cambiarán las normas de convivencia en Alcobendas

El Ayuntamiento de Alcobendas ha aprobado inicialmente una nueva Ordenanza de Convivencia y Seguridad que amplía la capacidad sancionadora y de inspección municipal. La normativa, que sustituye a un texto vigente desde hace más de una década, incorpora nuevas conductas sancionables y refuerza las medidas contra las pintadas vandálicas, el consumo de alcohol en la calle, los ruidos y la ocupación indebida del espacio público.

La actualización busca adaptar la regulación municipal a los nuevos usos del espacio público y a los problemas de convivencia detectados en la ciudad. Según el Consistorio, el texto combina medidas de prevención, mediación y resolución de conflictos con una respuesta más firme ante los comportamientos que deterioran el entorno urbano, alteran el descanso vecinal o afectan a la seguridad.

La ordenanza se articula en torno a seis ámbitos: el refuerzo de la autoridad de los agentes, la lucha contra las pintadas, la protección del descanso, la regulación de la ocupación del espacio público, la prevención de los problemas asociados al consumo de alcohol en la calle y el uso de sistemas de videovigilancia como apoyo a la Policía Local.

Multas de hasta 6.000 euros por pintadas vandálicas

Uno de los cambios más destacados afecta a las sanciones por grafitis y pintadas no autorizadas. Las multas para los casos más leves pasarán de 750 a 1.500 euros y podrán alcanzar los 3.000 euros, e incluso los 6.000 en situaciones de reincidencia.

La protección se extenderá especialmente a parques, jardines, señales de tráfico, mobiliario urbano y pantallas de protección acústica. Además, la nueva normativa permitirá decomisar y destruir los materiales utilizados para realizar las pintadas.

También se podrán acumular sanciones cuando un informe caligráfico policial atribuya a una misma persona varias pintadas con una estética coincidente.

Por otra parte, el Ayuntamiento tendrá más competencias para sancionar determinadas conductas recogidas en la Ley de Seguridad Ciudadana, como el consumo o la tenencia ilícita de drogas en espacios públicos y las faltas de respeto o desobediencia a los agentes durante el ejercicio de sus funciones. El objetivo es agilizar la tramitación de las sanciones y reforzar la autoridad de la Policía Local.

Nuevas restricciones a la ocupación de la vía pública

La ordenanza incorpora medidas para evitar comportamientos que dificulten el tránsito de los ciudadanos o impliquen acoso y coacción sobre los viandantes. Entre ellos, se incluyen determinadas prácticas de mendicidad organizada y la solicitud de objetos destinados al punto limpio.

También se regulan distintas formas de ocupación indebida del espacio público. El texto prohíbe dormir sobre colchones en la vía pública, tanto de día como de noche; acumular enseres que generen problemas de salubridad; lavar ropa en fuentes o estanques; instalar tiendas de campaña, chabolas u otras estructuras destinadas a servir de vivienda, y ocupar de forma prolongada calles y plazas con mobiliario u objetos para pernoctar.

El Gobierno local señala que, antes de una posible denuncia por pernoctar en la vía pública, se ofrecerá una solución habitacional a las personas afectadas. La Policía Local podrá retirar los elementos que ocupen estos espacios cuando existan razones de seguridad o salubridad y recuperar las zonas afectadas. Los costes de retirada, transporte, depósito y limpieza podrán repercutirse a los responsables.

Más control sobre el ruido y las actividades en calles y plazas

La protección del descanso vecinal es otro de los ejes de la reforma. La nueva regulación amplía las conductas que podrán ser sancionadas cuando provoquen molestias importantes, especialmente durante las horas de descanso.

Entre las novedades figuran la prohibición de utilizar megafonía y otros dispositivos sonoros en el exterior cuando puedan alterar la convivencia, así como el uso inadecuado de equipos de sonido o la realización de actividades fuera de los espacios habilitados.

También se incorporan sanciones por las molestias ocasionadas en viviendas o zonas comunes de edificios derivadas de actividades publicitadas como demanda de servicios sexuales, así como por actos de exhibición obscena que no constituyan una infracción penal.

La normativa regula además los juegos y el uso de pelotas fuera de los espacios y horarios autorizados, las competiciones deportivas masivas o espontáneas y la utilización de bicicletas, patines y monopatines cuando puedan comprometer la seguridad de los usuarios o provocar daños en el mobiliario urbano.

Medidas contra el botellón y la venta de alcohol para consumir en la calle

La reforma incluye nuevas medidas para combatir el consumo de alcohol en espacios públicos y los problemas asociados, como el ruido, la suciedad y las molestias a los residentes.

Para ello, establece nuevas obligaciones para los establecimientos comerciales, que no podrán vender bebidas alcohólicas cuando existan indicios evidentes de que están destinadas al consumo inmediato en la vía pública. La Policía Local podrá intervenir y denunciar estas ventas cuando pueda acreditar esa finalidad.

Además, los comercios no podrán ocultar su interior mediante escaparates opacos u otros elementos que dificulten la vigilancia policial. Si mantienen estas instalaciones después de recibir un requerimiento municipal, podrán enfrentarse a multas de hasta 1.500 euros.

Más de 200 cámaras para apoyar la labor policial

La nueva ordenanza contempla también el uso de los sistemas municipales de videovigilancia como herramienta para detectar y acreditar infracciones. En concreto, más de 200 cámaras distribuidas por Alcobendas estarán a disposición de los agentes locales.

Las imágenes podrán utilizarse para documentar conductas incívicas y facilitar la tramitación de expedientes sancionadores, siempre dentro de los límites establecidos por la legislación vigente.

Según el Gobierno municipal, esta medida permitirá reforzar la protección de los espacios públicos y mejorar la eficacia de las actuaciones de la Policía Local.

Los cambios más importantes de la nueva ordenanza

  • Pintadas vandálicas: las multas para los casos más leves pasan de 750 a 1.500 euros. Las sanciones podrán llegar a 3.000 euros y alcanzar los 6.000 en caso de reincidencia.
  • Material para realizar grafitis: se contempla el decomiso y la destrucción de los materiales utilizados.
  • Más capacidad sancionadora: el Ayuntamiento podrá sancionar determinadas conductas relacionadas con el consumo o la tenencia ilícita de drogas en espacios públicos y las faltas de respeto o desobediencia a los agentes.
  • Ocupación de la vía pública: se prohíben las tiendas de campaña, chabolas y estructuras destinadas a servir de vivienda, así como la acumulación de enseres y la ocupación prolongada para pernoctar.
  • Alternativa habitacional: el Gobierno local asegura que ofrecerá una solución habitacional antes de una posible denuncia a las personas que duerman en colchones en la calle.
  • Ruidos y descanso vecinal: se restringe el uso de megafonía y dispositivos sonoros en exteriores cuando perturben la convivencia.
  • Juegos y actividades en la calle: se regulan los juegos con pelotas fuera de los espacios y horarios autorizados, las competiciones espontáneas y el uso de bicicletas, patines y monopatines cuando comprometan la seguridad.
  • Botellón: se podrá actuar contra los establecimientos que vendan alcohol cuando existan indicios evidentes de que se va a consumir inmediatamente en la vía pública.
  • Escaparates opacos: los comercios que mantengan elementos que impidan la vigilancia policial tras un requerimiento podrán recibir multas de hasta 1.500 euros.
  • Videovigilancia: más de 200 cámaras municipales podrán servir para acreditar infracciones y apoyar la tramitación de sanciones.

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