La Comunidad de Madrid endurece a partir de este lunes 15 de junio las condiciones para obtener la Tarjeta de Transporte Público Personal (TTP). Desde esa fecha, únicamente podrán solicitarla las personas empadronadas en la región y los residentes de determinados municipios de Castilla-La Mancha y Castilla y León incluidos en los convenios de transporte vigentes.
La decisión, anunciada por el Consorcio Regional de Transportes de Madrid (CRTM) y publicada este viernes en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCM), afectará tanto a las nuevas tarjetas como a la emisión de duplicados.
No obstante, la medida no tendrá efectos retroactivos, por lo que los actuales titulares podrán seguir utilizando sus tarjetas sin necesidad de realizar ningún trámite adicional.
Un requisito clave para acceder a los descuentos
La Tarjeta de Transporte Público Personal es un documento intransferible que incorpora la fotografía, el nombre y un número identificativo de cada usuario.
Se trata de un soporte imprescindible para cargar títulos nominativos, como los abonos mensuales de 30 días, así como para acceder a bonificaciones destinadas a determinados colectivos, entre ellos jóvenes, personas con discapacidad o familias numerosas.
Aunque también permite cargar algunos títulos no personales, es la tarjeta habitual para cualquier usuario mayor de siete años que utilice regularmente la red de transporte madrileña.
Empadronamiento obligatorio para obtener la tarjeta
A partir de ahora, quienes quieran solicitar una nueva tarjeta deberán acreditar su residencia mediante un certificado de empadronamiento en vigor.
Este documento deberá demostrar que el solicitante vive en algún municipio de la Comunidad de Madrid o en las localidades incluidas en las zonas tarifarias E1 y E2, además de aquellos municipios contemplados en los acuerdos suscritos con Castilla-La Mancha.
En el caso de Castilla y León, también podrán acceder al documento los residentes de los municipios incluidos en los convenios actualmente vigentes con la comunidad autónoma.
Los ciudadanos podrán aportar directamente el certificado o autorizar a la Administración para que consulte sus datos de residencia.
Excepción para las familias numerosas
La nueva normativa contempla, sin embargo, una excepción temporal.
Por razones tecnológicas y para garantizar la correcta aplicación de los beneficios legales, las familias numerosas podrán seguir obteniendo la Tarjeta de Transporte Personal aunque no cumplan inicialmente este requisito de residencia.
La medida permanecerá vigente mientras se adaptan los sistemas necesarios para gestionar correctamente estas bonificaciones.
El Gobierno defiende una gestión “responsable” de los recursos públicos
Desde el Ejecutivo autonómico insisten en que la decisión no supone un cambio normativo, sino la aplicación efectiva de una disposición que ya contemplaba la Ley del Consorcio Regional de Transportes.
Según argumentan, las ayudas financiadas con dinero público deben dirigirse prioritariamente a los residentes madrileños o a los ciudadanos de aquellas comunidades autónomas que mantienen acuerdos específicos con Madrid.
Además, aseguran que la medida ha permanecido aplazada durante años debido a limitaciones tecnológicas, a la implantación progresiva del sistema y, posteriormente, a las consecuencias derivadas de la pandemia.
Ahora, sostienen, con la infraestructura plenamente consolidada, es el momento adecuado para ponerla en marcha.
Impacto limitado: afectará a uno de cada treinta usuarios
La Comunidad de Madrid resta importancia a las consecuencias prácticas de la decisión y calcula que solo el 3,4% de los usuarios se verá afectado por la nueva restricción.
El Gobierno regional subraya, además, que se mantienen los acuerdos con Castilla-La Mancha y Castilla y León y recuerda que existen otras alternativas de transporte subvencionadas para quienes no residan en la región.
Con esta medida, concluyen, se pretende proteger los recursos públicos y garantizar que las bonificaciones lleguen prioritariamente a los ciudadanos madrileños.



