El Ayuntamiento de Madrid girará la pantalla gigante instalada en la plaza de Colón hacia la calzada con el objetivo de ampliar «muy considerablemente» el aforo para que miles de aficionados puedan seguir este domingo la final del Mundial que disputará la selección española. Así lo anunció este martes el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, durante una comparecencia en el Palacio de Cibeles.
Una pantalla orientada a la Castellana
La plaza de Colón cuenta con un aforo aproximado de 6.000 personas, una cifra que el Consistorio pretende incrementar reorientando la pantalla hacia la calzada. La intención, explicó Almeida, es repetir la imagen de la pasada Eurocopa.
«Lo que pretendemos es que sea a imagen y semejanza de la Eurocopa de hace dos años, cuando hubo miles y miles de personas a lo largo de toda la Castellana, de Colón, de la calle Génova y de la propia plaza disfrutando del partido», señaló.
Almeida: «Uno de los mejores partidos que recuerdo»
El alcalde no ocultó su entusiasmo por la exhibición de la selección española frente a Francia en semifinales. Como aficionado al fútbol, aseguró que difícilmente recuerda «un ejercicio de autoridad y de sometimiento futbolístico» como el protagonizado por España ante «un auténtico equipazo».
Especial mención dedicó al segundo tanto del encuentro, obra de Pedro Porro, que calificó como «una de las mejores jugadas» que ha visto en su vida, destacando la combinación colectiva desde la defensa hasta la definición.
Almeida fue aún más allá al asegurar que el duelo ante Francia estará «entre los cuatro o cinco partidos» que recordará siempre por la «exhibición coral al servicio de un equipo».
Preparativos para una posible celebración
Aunque evitó dar por hecha la victoria española, el alcalde confirmó que el Ayuntamiento ya trabaja en un dispositivo especial de seguridad ante una eventual celebración del título en el centro de Madrid, con Cibeles como principal escenario.
En este sentido, explicó que el Consistorio ha mantenido contactos con la Real Federación Española de Fútbol para coordinar una posible celebración institucional en caso de que España se proclame campeona del mundo.
Una noche sin incidentes graves
Almeida también destacó el comportamiento de los miles de aficionados que siguieron la semifinal en las calles de la capital. Según explicó, la jornada transcurrió con «mucha tranquilidad», pese a la gran concentración de personas.
Las intervenciones de los servicios de emergencia se limitaron, en su mayoría, a atenciones leves relacionadas con intoxicaciones etílicas y algunos mareos, sin registrarse incidentes de gravedad.
Argentina o Inglaterra, un rival de altura
Sobre el posible rival de España en la final, Almeida consideró que Inglaterra se encuentra «futbolísticamente un peldaño por encima de Argentina», aunque reconoció que una hipotética final frente al conjunto sudamericano también tendría un enorme atractivo.
«Una final España-Argentina me parece una gran final que nunca se ha dado en un Mundial, además de ser naciones hermanas con una grandísima tradición futbolística», afirmó.
En cualquier caso, el alcalde aseguró que el rival es lo de menos: «Me da igual porque, ya sea con Argentina o con Inglaterra, va a ser una gran final».

