Madrid estrena en la Plaza del Carmen una escultura ecuestre que rompe con la tradición

La Plaza del Carmen de Madrid cuenta desde este miércoles 14 de octubre con una nueva protagonista. El artista mexicano Gonzalo Lebrija ha presentado El rumor de la discordia, una escultura monumental de un caballo sin jinete instalada frente al Hotel Thompson, que invita a reflexionar sobre el tiempo, la ausencia y los instantes que separan lo que ya ha sucedido de lo que está por venir.

La obra, cedida temporalmente al Ayuntamiento de Madrid en el marco del proceso de renovación urbanística de la plaza, propone una interpretación diferente de la escultura ecuestre tradicional. En lugar de representar al jinete como símbolo de poder, victoria o derrota, Lebrija sitúa al animal en el centro del relato, sin jinete ni riendas que lo guíen.

Concebida en 2017, la pieza está realizada en bronce sobre un pedestal de hormigón y alcanza los 6,30 metros de altura. El caballo, un purasangre con bridas, aparece desplazado hacia uno de los extremos de la estructura y en una posición de reposo, como si permaneciera detenido justo antes de alcanzar el centro.

Un caballo sin jinete en la Plaza del Carmen

La ausencia de la figura humana es uno de los elementos fundamentales de El rumor de la discordia. Sin silla ni riendas, el animal adquiere autonomía y se convierte en una figura suspendida en un instante de equilibrio e incertidumbre.

Esta composición rompe con la solemnidad habitual de las esculturas ecuestres y transforma la escena en una imagen abierta a diversas interpretaciones. El caballo parece detenido entre dos momentos, en ese intervalo en el que algo acaba de ocurrir, pero todavía no se conoce lo que sucederá después.

La pieza forma parte de la investigación artística que Gonzalo Lebrija ha desarrollado a lo largo de su trayectoria en torno al tiempo, la suspensión y la percepción subjetiva de los acontecimientos. A través de la fotografía, el vídeo y la escultura, el artista explora momentos efímeros y trata de fijar situaciones que, por su propia naturaleza, apenas duran un instante.

Una obra monumental que dialoga con Madrid

El rumor de la discordia continúa una línea de trabajo presente en otros proyectos monumentales de Lebrija, como Condición Suspendida y las obras que integran la serie Breve historia del tiempo. En ellos, el artista también investiga el equilibrio y la posibilidad de trasladar a una obra física momentos fugaces.

Su instalación en la Plaza del Carmen traslada esta reflexión al espacio público y establece un diálogo con el movimiento cotidiano de uno de los enclaves más concurridos del centro de Madrid. La escultura se incorpora así al paisaje urbano como una presencia que contrasta con el ritmo de la ciudad y que invita a detenerse ante una escena aparentemente sencilla, pero cargada de significado.

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