Palacio Duquesa de Sueca

La historia del Palacio abandonado del Rastro: de cuartel de la Guardia Civil a plató de televisión

A un tiro de piedra del Rastro, en el número 2 de la plaza del Duque de Alba, se alza uno de los edificios más castigados por el paso del tiempo —y por la inacción administrativa— del centro de Madrid. El Palacio de la Duquesa de Sueca, construido en 1781, ha vivido tantas vidas como siglos acumula: residencia nobiliaria, escuela, cuartel, viviendas, ruina, escenario televisivo y, ahora, futura dotación social. En sus 245 años de historia, este inmueble ha sido testigo de enterramientos islámicos medievales, expropiaciones, pleitos judiciales y una condena penal que acabó anulada.

Un nuevo uso tras décadas de incertidumbre

Después de varias décadas vacío, el palacio suma por fin un nuevo capítulo. El Ayuntamiento de Madrid anunció el pasado septiembre que el edificio albergará un centro de alojamiento temporal para familias vulnerables, con una superficie de 4.567 metros cuadrados, y un centro de mayores, que ocupará otros 1.583 metros cuadrados.

“Damos una solución definitiva a un tema que viene arrastrando el Ayuntamiento de Madrid desde hace muchos años”, explicó la vicealcaldesa y portavoz municipal, Inma Sanz, al presentar el proyecto, que cuenta con un presupuesto de 16,5 millones de euros.

La intervención ha recibido el visto bueno de la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid y de la Comisión Local de Patrimonio Histórico, con una condición clave: integrar y proteger los valiosos restos arqueológicos hallados durante las obras.

Enterramientos islámicos y un reloj de sol anterior al palacio

Las excavaciones sacaron a la luz restos de enterramientos islámicos fechados entre los siglos XII y XIII, que serán musealizados mediante un suelo de vidrio, permitiendo su contemplación sin comprometer su conservación.

También se conservará un reloj de sol descubierto en la medianera del palacio con el IES San Isidro, que podría ser anterior incluso a la construcción del propio edificio, según el Ayuntamiento. A ello se suman pinturas murales halladas en la primera planta, con motivos vegetales y geométricos típicos de los palacios madrileños de los siglos XVIII y XIX.

Desde 2016, bajo el gobierno municipal de Manuela Carmena, el Consistorio ha llevado a cabo obras de consolidación estructural para garantizar la seguridad del inmueble, unos trabajos que concluyeron en 2023, ya durante el mandato de José Luis Martínez-Almeida.

La residencia de la esposa de Godoy

El palacio fue residencia de María Teresa de Borbón y Vallabriga, duquesa de Sueca y esposa de Manuel Godoy, primer ministro de Carlos IV. Tras su etapa nobiliaria, el edificio conoció otros usos muy distintos: fue escuela para los hijos de los criados del rey, acogió el Colegio de Humanidades en el siglo XIX y, ya en el XX, se convirtió en cuartel de la Guardia Civil y posteriormente en viviendas privadas.

El inmueble pasó a formar parte del patrimonio municipal tras una expropiación en 1999, que establecía que debía destinarse a un fin de interés social, un objetivo que, más de dos décadas después, comienza a materializarse.

De palacio olvidado a icono televisivo

En 2015, cuando el edificio llevaba años cerrado y deteriorándose, el palacio volvió fugazmente a la vida gracias a la cultura popular. Su emblemática puerta se convirtió en uno de los accesos al Ministerio del Tiempo, la exitosa serie de TVE, que devolvió durante unos meses el foco mediático a este rincón olvidado de La Latina.

Sanción penal por abandono… y posterior exoneración

La historia reciente del palacio está marcada también por los tribunales. En noviembre de 2024, el Juzgado de lo Penal número 10 de Madrid condenó a Amalia Castro-Rial, exdirectora de Patrimonio del Ayuntamiento durante los gobiernos del PP entre 2004 y 2012, a tres meses de prisión y 1.800 euros de multa por un delito de daños contra el patrimonio histórico.

La sentencia consideró probado que el edificio fue “abandonado a su suerte”, con una “inactividad absoluta” pese a existir un Plan Especial aprobado en 2005 y una orden de demolición parcial en 2013. El Ayuntamiento fue señalado como responsable civil subsidiario.

Sin embargo, tanto la acusada como el Consistorio recurrieron el fallo. En mayo de 2025, la Audiencia Provincial de Madrid anuló la condena al considerar excesivo el tiempo de tramitación de la causa, exonerando a ambas partes.

Protección máxima y un futuro por estrenar

El Palacio de la Duquesa de Sueca figura en el Plan General de Ordenación Urbana de Madrid (PGOUM) con el nivel máximo de protección (Nivel 1, grado integral). Cuando fue expropiado en 1999, el Ayuntamiento alegó que el edificio presentaba “serias deficiencias estructurales detectadas desde 1988”.

Hoy, este veterano vecino de La Latina espera que su próxima vida sea, por fin, la definitiva. Tras siglos de transformaciones, abandono y polémica, el palacio confía en abrir de nuevo sus puertas, esta vez con un proyecto social que lo devuelva al día a día del barrio y lo saque, definitivamente, de su largo letargo.

Última hora