El Monasterio de Santa María la Real de Valdeiglesias, en Pelayos de la Presa, vuelve a recibir visitantes después de permanecer cerrado durante los días más críticos del gran incendio forestal que ha afectado a la Sierra Oeste de Madrid. Las llamas llegaron a situarse muy cerca del conjunto histórico, aunque finalmente la estructura del monasterio no ha sufrido daños.
«Volvemos», ha anunciado en sus redes sociales la fundación encargada de gestionar este monumento, declarado Bien de Interés Cultural (BIC). El fuego sí afectó al terreno que rodea el enclave y dejó importantes zonas de vegetación calcinada, pero el edificio ha podido recuperar su actividad después de las correspondientes labores de limpieza.
Limpieza y ceniza tras el paso del fuego
Según fuentes de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte, el monasterio no presenta daños estructurales provocados por el incendio. Tras el paso de las llamas, los trabajos se centraron principalmente en retirar la ceniza acumulada en distintas zonas del monumento y acondicionar el espacio para poder volver a abrirlo al público.
La reapertura se produce después de unos días especialmente complicados para Pelayos de la Presa y el conjunto de la Sierra Oeste. El municipio fue uno de los afectados por las medidas de confinamiento adoptadas durante el incendio, que llegó a afectar a unas 34.000 hectáreas en la Comunidad de Madrid y obligó a evacuar o confinar a más de 55.000 personas.
«Nuestro monasterio sigue en pie»
Desde la fundación han compartido imágenes de las labores de limpieza y del paisaje que ha quedado tras el incendio, marcado por la ceniza y la vegetación quemada.
Ante este escenario, los responsables del monasterio han querido poner el foco en la resistencia del edificio, cuya historia se remonta a hace siglos. Como símbolo de esa supervivencia han destacado dos pequeñas marcas de cantería que todavía pueden observarse en el exterior del ábside.
Son las firmas de dos canteros que trabajaron en el monumento hace aproximadamente siete siglos, unas marcas que hoy se han convertido en una particular imagen de la resistencia del monasterio al paso del tiempo y, ahora, también al fuego.
«Nuestro Monasterio sigue en pie, y lo mejor que podéis hacer es venir a visitarnos para mantenerlo vivo», han señalado desde la fundación.
Un monasterio con más de ocho siglos de historia
El Monasterio de Santa María la Real de Valdeiglesias constituye la principal fundación monástica de la Orden del Císter que se conserva en la Comunidad de Madrid.
El conjunto tiene su origen en el siglo XII y la construcción del templo comenzó aproximadamente hacia 1180. El edificio que ha llegado hasta nuestros días es, sin embargo, fruto de diferentes etapas constructivas que se prolongaron hasta el siglo XVIII.
El fuego, además, forma parte de la propia historia del monumento. En 1743, un importante incendio afectó a numerosas dependencias del monasterio. Posteriormente, el conjunto sufrió el saqueo de las tropas napoleónicas y las consecuencias de la desamortización del siglo XIX.
Visitas los fines de semana
Con la amenaza del incendio ya superada, el monasterio recupera su actividad para visitantes durante los sábados y domingos, de 10 a 15 horas.
Las visitas guiadas se realizarán a las 11 horas y será necesario reservar previamente a través del correo electrónico visitas@monasteriodepelayos.com.
La reapertura supone así un primer paso para recuperar la normalidad en uno de los principales referentes patrimoniales de Pelayos de la Presa, mientras la Sierra Oeste comienza a afrontar las tareas de recuperación tras uno de los incendios más graves registrados en la Comunidad de Madrid.

