El Monasterio de Santa María la Real de Valdeiglesias, en Pelayos de la Presa, será escenario los días 12 y 13 de septiembre de la primera edición del ‘Monasterio Festival’, una cita musical de pequeño formato inspirada en el modelo de cantautor y concebida como alternativa a los macroeventos. El enclave, del siglo XII y declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 1984, recibirá a un máximo de 500 personas.
Música, patrimonio y sostenibilidad
El festival se celebrará a orillas del pantano de San Juan, combinando música, naturaleza y sostenibilidad.
- El viernes 12 actuarán Mateo Falgas, Ana Sánchez-Cano, Justo Lera, Mara Laín, José El Gato, Muerdo, pablopablo, kiut, La Vida de Jaime y Sam Gold.
- El sábado 13 será el turno de Pablo Torti, Cutre y Medio Mal, Luismi Partera, Alejandra de Castro, Ran Son, Juan Espiga, Emilia y Pablo, Niño de Elche, Ombligo, Naked Family, Palber y Mr. Piro.
Además, la programación incluye danza contemporánea, con piezas de Alejandra de Castro; pintura en manos de María Orovio y C Factoría; talleres de literatura y artes visuales coordinados por Pájaro Azul; y una comida popular el sábado como cierre.
Un festival distinto a los macroeventos
Desde la organización insisten en que el evento “no tiene nada que ver con un macrofestival”, sino con conciertos íntimos y respetuosos con el entorno. Han anunciado medidas de protección como limitar el aforo a 500 personas, adaptar escenarios e iluminación al monumento, cubrir la piedra del altar y proteger las paredes. También repartirán ceniceros de bambú para preservar el espacio natural.
“Este festival no lo ha creado una empresa, sino un grupo de personas con visiones distintas pero unidas por la idea de disfrutar de la cultura de otra manera: sin aglomeraciones, sin prisas, sin artificios”, señalan en su web.
El legado del monasterio
El Monasterio de Valdeiglesias es considerado la fundación cisterciense más importante de la Comunidad de Madrid. Fue creado en el siglo XII tras la donación del valle por Alfonso VII al abad Guillermo y más tarde pasó a la Orden del Císter con Alfonso VIII.
A lo largo de los siglos, el conjunto sufrió incendios, saqueos y la desamortización. Tras décadas de abandono, fue adquirido en 1974 por el arquitecto Mariano García Benito, restaurado parcialmente y declarado BIC en 1983. Desde 2004 pertenece al Ayuntamiento de Pelayos de la Presa, que lo gestiona a través de la Fundación Monasterio Santa María la Real de Valdeiglesias.

