La Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Colmenar Viejo ha anunciado las exposiciones que se presentarán en febrero en el Centro Cultural ‘Pablo Ruiz Picasso’. El enclave, ubicado en la calle de la Iglesia, 12, acogerá las muestras Mis monstruos y Arte urbano durante el mes más corto del año.
El centro se puede visitar de lunes a viernes, desde las 10:00 hasta las 14:00 horas, y desde las 17:00 hasta las 21:00 horas. Los sábados abre sus puertas desde las 10:00 hasta las 14:00 horas.
Exposición Mis monstruos
En esta exposición, la artista presenta figuras que no nacen de la fantasía sino de verdades incómodas que emergen desde lo más profundo. Son formas crudas, construidas con madera, piedra y fragmentos que evocan carne y nervio, y funcionan como espejos deformados donde el espectador puede enfrentarse a aquello que suele evitar. No buscan consuelo ni metáforas amables: son confesiones abiertas, una intimidad expuesta que invita a mirar de frente la fragilidad y la crudeza de lo humano.
Su trabajo explora el inconsciente y combina la irracionalidad surrealista con la gestualidad del informalismo, utilizando técnicas como el collage, el ensamblaje o el grattage para revelar capas ocultas y construir obras fragmentadas que hablan de un yo todavía en piezas. La obra se convierte así en un cuerpo recompuesto que no pretende cerrar heridas, sino hacer visible la tensión entre lo que somos, lo que ocultamos y lo que aún busca ser dicho.

Ángeles Sacedón Doral
Manchega de nacimiento y espíritu, Ángeles Sacedón Doral aprendió en sus campos a observar el horizonte infinito, los matices de la tierra y el viento que lo envuelve todo; a sentir cómo lo cotidiano se transformaba en algo profundo, en un lenguaje crudo y primitivo que necesitaba ser expresado.
Licenciada en Bellas Artes, su trabajo ha transitado por distintas etapas. En un inicio, a medio camino entre el informalismo y la abstracción, destacando una visión paisajística marcada por la búsqueda del equilibrio entre forma y emoción, influenciada por la naturaleza y la memoria. Su obra ha evolucionado hasta un surrealismo abstracto, adoptando un carácter más visceral y orgánico, donde la materia y el gesto se convierten en protagonistas.
Esta exposición muestra cómo la que naturaleza y humanidad se tienden un puente de comunicación para crear un universo plástico y personal nuevo. La artista presenta 20 cuadros de estilo informalista, con una técnica mixta sobre tabla. Podrá verse en la Sala Picasso del 11 de febrero al 7 de marzo.
Muestra Arte urbano
Las fotografías que componen esta muestra están tomadas en la calle durante los recorridos diarios de la artista, Beatriz Escribano González. A veces sale con la intención de observar y documentar lo que sucede a su alrededor; otras, simplemente camina sin rumbo fijo. A través de este método se deja sorprender por aquello que despierta su mirada, invitándola a detenerse y levantar la cámara.
La exposición recoge 30 fotografías, y podrá verse en el Vestíbulo del 4 de febrero al 3 de marzo.