La conducción automática de los trenes de Metro de Madrid permitirá poner en circulación un tren cada dos minutos, ahorrar energía, y reducir la duración de los viajes.
La nueva instalación abarcará 7.866 m², con una superficie útil de en torno a 6.000, y se ubicará junto a la ya existente, que pasará a tener un uso de almacén.