A partir del 8 de octubre, la Casa Encendida acoge una nueva exposición de Carles Congost con cuatro obras sobre videoarte bajo el nombre ‘¿Para qué sirven las canciones?’.
Esta nueva pieza realizada por el artista catalán articula un relato juvenil de carácter urbano en el que establece una serie de preguntas acerca de las nuevas generaciones, su inconformismo, las vías de resistencia individual ante las imposiciones sistémicas, la precarización y los sueños o ideales frustrados en el contexto actual de continua crisis del modelo capitalista.
La exposición acoge además cuatro de sus últimas obras: Simply the Best, Wonders, Abans de la casa y Paradigm, que comparten espacio en formato de video instalaciones.
Una generación marcada por el hit
Por su parte, ¿Para qué sirven las canciones? se muesta en la sala C de la Casa Encendida. La película presenta las evoluciones de tres jóvenes incorformistas en un ambiente urbano. A medida que vamos conociendo más detalles de su vida personal, crece la sospecha de que sus decisiones no son sino parte de un plan mayor, programado y alienante, que se transmite a través de las canciones.
En este trabajo el artista presenta una elaborada trama con el fin de analizar el fenómeno del hit musical desde distintas realidades: el hit ocupando el espacio público, el hit como algo inevitable y, finalmente, el hit como trastorno.
Un artista multidisciplinar
Carles Congost utiliza diferentes disciplinas (vídeo, fotografía, sonido, dibujo y escultura) para elaborar relatos que reflexionan con humor sobre el universo adolescente, la alta cultura y la cultura popular.
Sus referentes estéticos provienen del universo pop, de la estética de masas, del vídeo musical, de la serie B y de los formatos televisivos.
La obra de Congost ha participado en exposiciones colectivas en el MoMA de Nueva York, la Bienal de Venecia, el Palais de Tokyo en París y en ferias internacionales. Asimismo, desde los años noventa está considerado un imprescindible de la escena del videoarte en España.



