El servicio de la línea C-5 de Cercanías entre las estaciones de Embajadores y Villaverde Alto se recupera desde este jueves, según ha informado la compañía ferroviaria en un comunicado.
Primer paso hacia la normalización
Esta reapertura marca el inicio de la normalización del servicio tras el corte parcial de circulación que comenzó el pasado 2 de julio. La interrupción respondió a las obras de mejora que Adif está ejecutando en la estación de Atocha Cercanías, con finalización prevista para 2026.
Uno de los principales objetivos de estos trabajos es la ampliación de la capacidad del túnel de Sol en un 33%, una mejora que busca optimizar el tránsito ferroviario en el corazón de la red madrileña.
Refuerzos durante la interrupción
Durante el corte, Renfe habilitó trenes de reserva en la estación de Villaverde Alto, por donde también pasan los servicios de la línea C-4, con el fin de atender los incrementos de afluencia y gestionar posibles incidencias operativas.
Retrasos y coordinación institucional
Aunque inicialmente se preveía que las obras comenzaran en enero, el proyecto fue pospuesto al verano. La razón: las obras de soterramiento de la autovía A-5 y el refuerzo de la línea C-5 hicieron necesario este cambio, acordado con el Ayuntamiento de Madrid y el Consorcio Regional de Transportes (CRTM), aprovechando la menor demanda estival de transporte.
Segundo corte hasta finales de agosto
Por su parte, el segundo corte vinculado a estas actuaciones comenzó el 19 de julio y se prolongará hasta el 30 de agosto, afectando a las líneas C-3 y C-4. Durante este periodo, el tráfico ferroviario en el túnel de Sol entre Chamartín y Atocha permanece interrumpido y la estación de Sol no estará operativa.
Alternativas para los usuarios
Las líneas C-2, C-7, C-8 y C-10, que utilizan el túnel de Recoletos, continúan funcionando con normalidad. Esto permite a los viajeros de las líneas afectadas realizar transbordos en Chamartín y Atocha y mantener la conexión entre ambas zonas de la ciudad.

