La Delegación del Gobierno en Madrid ha acogido este lunes una reunión con las principales administraciones involucradas en la visita del Papa Leon XIV a la capital a comienzos del mes de junio y en la que se han informado del Plan Especial de Seguridad para el evento, así como el refuerzo del servicio de Cercanías y una ampliación de la oferta cultural en la ciudad.
Los presentes han abordado la evolución de los preparativos de la visita del Pontífice y han señalado cuáles serán las «implicaciones» que asumirán las distintas administraciones, que además han acordado mantener un nuevo encuentro una vez se conozca ya la agenda definitiva de León XIV en Madrid, una visita enmarcada en un viaje a España que le llevará también a Barcelona, Tenerife y Gran Canaria.
En la reunión han estado presentes el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, y la subdelegada Pilar Trinidad, así como representantes de la Consejería de Presidencia, Justicia y Administración Local, el Ayuntamiento de Madrid y del Comité Organizador de la Archidiócesis de Madrid, según apuntan fuentes de la Delegación del Gobierno.
A estos se les ha sumado también responsables del Ministerio de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes; de Asuntos Exteriores; del Ministerio de Interior y de Renfe, quienes no habían participado en la reunión anterior.
Al respecto de la participación de Renfe, el delegado del Gobierno ha señalado en declaraciones a los medios de comunicación que se destinarán «los refuerzos que sean necesarios», no solo en Cercanías sino también en la media-larga distancia, para «posibilitar los movimientos de aquellas personas que quieran llegar hasta Madrid».
«Desde el Gobierno de España estamos volcados con todos los recursos para que la visita sea un éxito», ha manifestado Martín, poniendo en valor el nivel de colaboración entre administraciones, que trabajan de forma coordinada «como deberían trabajar siempre» para sacar adelante los retos de forma «eficaz y positiva».
En esta línea, el delegado ha mostrado su deseo de que «la dinámica que la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento sí están prestando en relación con la visita del papa se pueda extender al resto de la actividad ordinaria».

