Navalcarnero se prepara para revivir la boda real de Felipe IV y Mariana de Austria, celebradas en la villa en el año 1649, según ha informado el Ayuntamiento.
Así, durante este fin de semana, del 28 al 31 de agosto, vecinos y visitantes podrán rememorar esta celebración a través de una programación cultural que recrea el ambiente cortesano y popular de la época.
Los tres días, las calles y plazas del municipio se transformarán en un escenario donde habrá animación histórica, teatro, música y danza, así como mercados tradicionales y exhibiciones ecuestres.
Espacios como la plaza del Teatro, la Casa de la Cultura, el Corral de Comedias y la plaza de Segovia acogerán actividades para todas las edades, desde representaciones teatrales y títeres hasta talleres de esgrima histórica, ajedrez, juegos populares y circo.
Los más pequeños tendrán su espacio en El Chibiritil, mientras que los amantes de la tradición podrán disfrutar de la Fiesta de la Uva, la degustación de la olla del segador y catas de vino con aforo limitado.
La ceremonia de los esponsales reales tendrá lugar en la plaza Francisco Sandoval el viernes 29 de agosto a partir de las 22.00 horas e irá acompañada de danzas cortesanas, música barroca, espectáculos ecuestres y desfiles por el mercado histórico.
«Con esta celebración, Navalcarnero no solo recuerda su historia, sino que pone en valor el patrimonio cultural inmaterial que le da identidad, ofreciendo a vecinos y visitantes una oportunidad única de viajar en el tiempo y conocer el contexto histórico en el que un rey decidió casarse en esta villa madrileña», según ha detallado el Consistorio.

