La ruta de los castillos de Madrid: un viaje a la Edad Media entre fortalezas y palacios

Cultura 26/08/2026

Manzanares El Real, Buitrago de Lozoya, Arroyomolinos o San Martín de Valdeiglesias conservan algunas de las fortalezas más representativas de la Comunidad de Madrid, edificios que permiten descubrir el pasado medieval de la región y conocer la historia de nobles, reyes y órdenes militares.

Madrid no solo es una región de grandes ciudades, naturaleza y pueblos con encanto. También guarda un importante patrimonio medieval que puede recorrerse a través de una ruta de castillos y fortificaciones repartidos por distintos puntos de la Comunidad. Entre ellos destacan el Castillo de Manzanares El Real, el de Gonzalo Chacón en Arroyomolinos, La Coracera en San Martín de Valdeiglesias o el conjunto amurallado de Buitrago de Lozoya.

Manzanares El Real, una joya medieval en plena sierra

El Real Castillo de Manzanares El Real es una de las grandes joyas de la arquitectura medieval del antiguo Reino de Castilla y uno de los edificios más reconocibles del patrimonio madrileño. Su silueta, situada a los pies de la sierra, ofrece además una de las estampas más características del paisaje serrano de la Comunidad.

La fortaleza fue mandada construir hacia 1475 por Diego Hurtado de Mendoza, I Duque del Infantado, y sus muros esconden un auténtico palacio concebido para albergar una pequeña corte en los primeros años del Renacimiento.

El edificio cuenta con grandes salones destinados a actos de protocolo, amplios espacios residenciales e incluso una iglesia de tres naves, reflejo del poder y la posición social de sus propietarios.

La Coracera y el poder de Álvaro de Luna

En San Martín de Valdeiglesias se encuentra el Castillo de La Coracera, una construcción vinculada a uno de los personajes más poderosos de la Castilla del siglo XV: Don Álvaro de Luna, Condestable de Castilla y Maestre de la Orden de Santiago.

Su construcción se sitúa hacia 1434, cuando Juan II concedió el señorío de San Martín a Álvaro de Luna. Desde esta fortaleza, el noble partía en ocasiones acompañado por el propio monarca hacia sus jornadas de caza por la sierra, donde abundaban animales como jabalíes, venados e incluso osos.

La fortaleza es un ejemplo de las residencias señoriales que simbolizaban el poder de los nobles sobre sus territorios durante la Edad Media.

El castillo de Gonzalo Chacón en Arroyomolinos

Otro de los ejemplos de arquitectura defensiva medieval se encuentra en Arroyomolinos, donde se conserva el castillo vinculado a Gonzalo Chacón, uno de los hombres de confianza de Isabel la Católica.

La fortaleza se enmarca en un periodo especialmente convulso de la historia de Castilla. Durante el siglo XV, la lucha por el trono entre los partidarios de Juana la Beltraneja e Isabel de Castilla llevó a numerosos nobles a construir nuevas fortificaciones o reforzar las existentes.

Fue también una época en la que comenzó a generalizarse el uso de la artillería, una nueva tecnología militar que transformó las técnicas de defensa de los castillos.

Una fortaleza en plena capital

El recorrido por el Madrid medieval también llega hasta la capital. Allí se encuentra la residencia fortificada de los Condes de Barajas, cuya construcción se sitúa aproximadamente en 1475.

El conde transformó posteriormente el castillo en una villa de recreo, convirtiéndola en una de las primeras de las que se desarrollarían posteriormente a lo largo del Camino de Aragón.

Esta zona de Madrid acabaría acogiendo otros espacios vinculados al ocio y al descanso de la aristocracia, como El Capricho de los Duques de Osuna y las Villas de Torre Arias y Suances, situadas en el entorno de la calle de Alcalá.

Buitrago de Lozoya, una villa amurallada

Uno de los conjuntos medievales más singulares de la Comunidad se encuentra en Buitrago de Lozoya, donde la muralla y el Castillo de los Mendoza forman un conjunto histórico de gran valor.

La localidad fue repoblada en el siglo XII, después de la conquista castellana de Toledo. La primera fase de construcción de su recinto amurallado podría remontarse a 1134, cuando el rey Alfonso VII concedió a la villa distintos privilegios para favorecer su repoblación.

Con el paso del tiempo, Buitrago se convirtió en una de las principales localidades del valle del Lozoya y en un importante lugar de paso de la Calzada Real Segoviana.

En 1369, la villa pasó a estar bajo el dominio de los Mendoza y, años después, el Marqués de Santillana impulsó la construcción del castillo, de estilo mudéjar, que todavía forma parte del paisaje monumental de la localidad.

Villarejo de Salvanés y la huella de la Orden de Santiago

La ruta se completa con el Castillo de la Orden de Santiago en Villarejo de Salvanés, una fortaleza vinculada a una de las órdenes militares más poderosas de la Castilla medieval.

La Orden de Santiago, creada en el siglo XII, tuvo entre sus principales objetivos la defensa de los territorios conquistados en Al Ándalus. En esta zona, su misión estuvo relacionada con la protección del flanco oriental de Toledo, en las proximidades del río Tajo.

Las excavaciones arqueológicas realizadas en el entorno han permitido conocer las diferentes etapas constructivas de la fortificación. Los restos conservados se concentran especialmente alrededor de la Torre del Homenaje, uno de los principales vestigios de este pasado militar.

Así, de la sierra de Guadarrama a la vega del Tajo, la Comunidad de Madrid conserva un conjunto de castillos, murallas y fortalezas que permiten recorrer varios siglos de historia y descubrir una región muy diferente a la que hoy se asocia con la gran ciudad.

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