Las bibliotecas municipales de Madrid ya tienen claro cuáles son los autores y títulos favoritos de los lectores en lo que va de año. Javier Castillo, Julia Navarro y Freida McFadden encabezan la lista de escritores cuyas obras han sido más solicitadas durante el primer semestre de 2025, según datos facilitados por el Ayuntamiento.
El fenómeno McFadden arrasa en Madrid
El fenómeno editorial Freida McFadden, médica estadounidense especializada en daño cerebral, ha conquistado también al público madrileño con sus exitosos thrillers psicológicos. Su obra La asistenta figura entre las más prestadas, junto a otros títulos de su saga como El secreto de la asistenta y La asistenta te vigila. McFadden ha logrado un lugar destacado en las estanterías gracias a tramas ágiles y llenas de suspense que han cautivado a miles de lectores.
Javier Castillo sigue en el podio
En el ámbito nacional, Javier Castillo también figura entre los más populares. Su novela La grieta del silencio, protagonizada por la periodista Miren Triggs —personaje que ya había atrapado al público en La chica de nieve y El juego del alma—, se ha situado entre los libros más prestados en lo que va de año. Castillo reafirma así su lugar como uno de los autores más leídos del panorama literario español.
Julia Navarro lidera la novela histórica
Por su parte, Julia Navarro sigue siendo un referente en el género de la novela histórica. Su más reciente obra, El niño que perdió la guerra, transporta al lector desde la Guerra Civil española hasta la Rusia estalinista, y ha despertado gran interés entre los usuarios de las bibliotecas de la capital.
Otros títulos destacados
El listado de los títulos más demandados se completa con:
- La cartera, de Francesca Giannone
- Ropa de casa, de Ignacio Martínez de Pisón
- Un silencio lleno de murmullos, de Gioconda Belli
- La espera, de Michael Connelly
- Un animal salvaje, de Joël Dicker
Géneros para todos los gustos
La diversidad de géneros, desde el thriller psicológico hasta la novela histórica y el drama contemporáneo, demuestra el amplio abanico de intereses de los lectores madrileños, que continúan apostando por las bibliotecas como espacios vivos de cultura y acceso gratuito a la literatura de calidad.

