El Palacio de Gaviria de Madrid ha reabierto sus puertas tras una completa restauración arquitectónica, ofreciendo a los visitantes un espacio patrimonial recuperado para la cultura. La reapertura coincide con la inauguración de ‘Dalí infinito’, una exposición dedicada a la producción escultórica del artista a partir de 1973, mostrando una faceta “menos conocida” de Salvador Dalí con 14 esculturas cargadas de referencias culturales.
El director del proyecto, Jesús Rodríguez, destacó que la restauración ha permitido conservar el esplendor original del palacio y devolverle su carácter histórico, tras años de uso inadecuado que incluyeron su explotación como discoteca.
“La recuperación está siendo lenta, pero tenemos un gran empeño en que el edificio vuelva a ser un espacio cultural, alineado con su valor histórico y artístico”, señaló Rodríguez.
Un espacio patrimonial recuperado para la cultura
La reapertura del palacio no solo marca el regreso de un espacio histórico al circuito cultural madrileño, sino que también consolida un enclave para exposiciones permanentes de arte contemporáneo y moderno. Los trabajos de restauración siguen en curso sobre distintos elementos decorativos y estructurales, asegurando que cada rincón del edificio respete su valor histórico y artístico.
Una exposición para descubrir a Dalí escultor
Por su parte, la muestra, que permanecerá de manera permanente en el Palacio de Gaviria gracias a un acuerdo con la Fundación Gala-Salvador Dalí, recorre obras realizadas entre los años treinta y ochenta, con especial énfasis en 1973-1980, un período de gran creatividad escultórica para el artista.
La comisaria Rosa Perales destacó que la exposición permite al público adentrarse en un Dalí diferente, donde la imaginación, la tradición y la provocación conviven. La colección incluye piezas como ‘San Juan Bautista’, ‘Elefante cósmico’ o ‘Alma del Quijote’, muchas de ellas a tamaño excepcional, y se complementa con dibujos originales que recorren la trayectoria del artista, incluyendo su célebre serie sobre ‘La Divina Comedia’.
La figura de Gala, esposa y musa de Dalí, ocupa un lugar central en la exposición a través de varios dibujos que reflejan su devoción y mitificación en el universo daliniano. Esta presencia refuerza la dimensión afectiva y poética de la muestra, ofreciendo al visitante una experiencia que combina lo real con lo visionario.



