Los autobuses que recorrieron las calles de Madrid hace décadas vuelven a convertirse en protagonistas. El Museo de la Empresa Municipal de Transportes de Madrid (EMT) ha iniciado este sábado una nueva temporada de visitas en la que los madrileños y visitantes pueden conocer una colección de más de 40 vehículos históricos, además de una amplia selección de piezas, fotografías y objetos relacionados con el transporte público.
El museo permite recorrer la evolución del transporte colectivo en superficie de la capital a través de autobuses, tranvías, motores, maquinaria, uniformes, billetes y documentación histórica, desde los primeros modelos de la EMT hasta algunos de los vehículos que marcaron los últimos grandes avances tecnológicos de la empresa.
Las visitas se realizan a las 11, 12.30, 16.30 y 18 horas, ofreciendo una oportunidad para descubrir de cerca algunos de los vehículos más singulares que han circulado por las calles madrileñas.
De los autobuses de dos pisos al primer articulado
Entre las piezas más llamativas de la colección se encuentran los autobuses de dos pisos Guy Arab, de 1948, y Leyland Titan, de 1957, dos modelos que permiten hacerse una idea de cómo era el transporte urbano madrileño hace más de medio siglo.
Otro de los vehículos destacados es el Pegaso 6035-A, de 1966, considerado el primer autobús articulado de Madrid. Su llegada supuso un cambio importante en la capacidad de transporte de viajeros y marcó una nueva etapa para la movilidad urbana.
La colección continúa con modelos emblemáticos de las décadas de los 70 y los 80, como el Pegaso Sava 5720, el primer microbús de la EMT; el Pegaso 6050, modelo con el que la flota de la empresa incorporó el característico color rojo en 1974, y el Pegaso 6038.
Los autobuses que marcaron el salto tecnológico
El museo no se limita a recuperar modelos clásicos. Su colección permite seguir también la evolución tecnológica de los autobuses de la EMT durante las últimas décadas.
Entre los vehículos conservados se encuentran algunos que marcaron hitos dentro de la movilidad urbana, como el primer autobús propulsado por gas natural comprimido (GNC), el primero equipado con pila de hidrógeno y el primer autobús de piso bajo.
También están presentes el primer microbús de propulsión híbrida y el primer minibús completamente eléctrico, además del último autobús diésel de la compañía.
Una colección que permite comprobar cómo las necesidades de movilidad de Madrid han ido cambiando al mismo tiempo que lo hacía la tecnología de sus vehículos.
Un museo dentro de una antigua cochera
El propio edificio que acoge la exposición forma parte de la historia. El museo está instalado en la antigua Nave de Conjuntos del Taller General de la cochera de Fuencarral, una construcción que constituye un ejemplo de la arquitectura industrial madrileña de las décadas de 1950 y 1960.
Sus instalaciones anexas completan el conjunto y permiten acercarse también a la evolución de los espacios en los que se reparaban y mantenían los vehículos de transporte público de la capital.
Billetes, uniformes y antiguas marquesinas
El viaje por la historia de la EMT continúa más allá de los autobuses. La exposición reúne mobiliario, maquetas, antiguas paradas y marquesinas, asientos de autobús y tranvía, planos y mapas.
Las fotografías ocupan también un espacio destacado y permiten repasar los orígenes y la transformación del transporte público madrileño a lo largo del tiempo.
La colección conserva además uniformes, chapas, placas identificativas y diferentes complementos utilizados por los trabajadores de la EMT, especialmente conductores, inspectores y cobradores.
A ellos se suman billetes, títulos de transporte y documentación histórica, objetos cotidianos que permiten reconstruir cómo era viajar en Madrid en otras épocas.
Un tranvía ‘belga’ para recordar otra época
Entre los elementos más curiosos del museo destaca también una réplica del tranvía ‘belga’ número 477, que permite retroceder todavía más en el tiempo y conocer una etapa anterior a la consolidación de los autobuses como uno de los principales medios de transporte de la capital.
El conjunto convierte al Museo de EMT en un recorrido por más de un siglo de movilidad madrileña, desde los tranvías y los primeros autobuses hasta los vehículos eléctricos y de hidrógeno.
Una visita en la que los antiguos vehículos dejan de ser simples piezas de museo para convertirse en testigos de cómo Madrid ha cambiado y de cómo también lo ha hecho la forma de moverse por sus calles.

