El centenario Cine Doré, sede de la Filmoteca Española, invita estos días a disfrutar del séptimo arte con entradas gratuitas mientras se ejecutan las obras de mejora en sus instalaciones. Los trabajos, iniciados en septiembre, permitirán incorporar una nueva rampa y un ascensor para facilitar el acceso a las salas, lo que ha reducido temporalmente el número de proyecciones diarias y mantiene cerrado el servicio de cafetería.
Clásicos y cine independiente, gratis durante las obras
A pesar de las limitaciones, la programación continúa con una oferta variada que incluye clásicos, cine independiente y ciclos especiales. En los próximos días se podrán ver títulos como La jaula de oro (1931), La hija de un ladrón (2019), The Way of the Strong (1928), [REC] (2007), El secreto de vivir (1936) o Submarino (1928).
Las entradas gratuitas pueden obtenerse online —tres días antes de cada sesión, a partir de las 17:00 horas— o en taquilla el mismo día, entre las 17:00 y las 20:00 horas.
Una vez concluyan las obras y finalice el periodo de gratuidad, el cine recuperará sus tarifas habituales: 3 euros la entrada general, 20 euros el abono de diez sesiones y 40 euros el abono anual.
Historia de un icono del cine madrileño
El origen del Cine Doré se remonta al 19 de diciembre de 1912, cuando abrió como salón multifuncional en la calle Santa Isabel, con capacidad para 1.250 espectadores repartidos entre planta baja, dos pisos y un jardín. Su aparición se enmarca en los primeros años del cinematógrafo en Madrid, momento en el que proliferaban los salones de proyecciones por toda la ciudad.
El actual edificio fue construido en 1923, a partir del proyecto del arquitecto Críspulo Moro Cabeza, impulsado por el industrial Arturo Carballo Alemany. Su estilo modernista, característico de los cinematógrafos de principios del siglo XX, lo convirtió en un referente arquitectónico de la época.
En sus inicios, el Doré vivió años de esplendor, con reformas para mejorar la distribución interior, proyecciones destacadas —como Gloria que mata (1925) o Frivolinas (1927), dirigida por el propio Carballo—, orquesta y coros en directo. Sin embargo, la transformación del barrio de Antón Martín condujo a un progresivo declive que culminó con su cierre en 1963.
Tras dos décadas de abandono, el Ayuntamiento de Madrid adquirió el edificio en 1982. Tres años después, un acuerdo con el Ministerio de Cultura permitió poner en marcha un ambicioso proyecto de restauración dirigido por el arquitecto Javier Feduchi.
Las obras, finalizadas en 1989, recuperaron su estructura original, añadieron una segunda sala y habilitaron nuevos espacios como cafetería, librería y despachos. Desde entonces, el Doré alberga de manera estable la sede de la Filmoteca Española, consolidándose como uno de los grandes templos culturales del eje Atocha–Antón Martín.

